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viernes, 26 de agosto de 2016

PANGLAO-CEBÚ


Viajamos a Cebú en nuestro camino de vuelta, rumbo a Manila donde pondríamos fin a nuestro viaje.


Tras un chapuzón mañanero en la piscina, con rescate de un cangrejo que corría por el fondo, desayunamos unos bollos con café que habíamos comprado el día anterior, recogimos y nos marchamos al hotel de Tagbilarán para recoger las mochilas y dejar la moto. Y de allí andando al puerto para coger el barco a Cebú. En seguida embarcamos en el que salia a las 9:20h. Cometimos el "error" de facturar el equipaje, porque en esta ocasión no era necesario. Fue la inercia de ver los mostradores y no pensarlo, lo que nos costó 200PHP (los 2) + 800PHP (los 2). El viaje duró 2h cortas.

En Cebú cogimos un taxi (87PHP) que nos llevó al Kiwilodge Hotel (que habíamos reservado el día anterior): habitación espaciosa doble con baño, AC, wifi y TV. Nos pareció muy correcta. El comedor y zona común es fresca, amplia, abierta y está a pié de calle. Tiene billar. Es muy cómoda.

Estos últimos días (desde que llegamos a Bohol) pasamos mucho calor, más que en el resto del viaje, lo que nos cansó más de la cuenta, con una sensación continua de pringue y sed.

Comimos en el hotel, nos duchamos y salimos hacia la Basílica del Santo Niño, que es de lo más famoso que tiene Cebú. De hecho, los viernes, como hoy, se cortan al tráfico las calles que la rodean y se da una misa "multitudinaria" al aire libre, a la que asisten, entre otros, peregrinos que llegan para visitar la pequeña figura del Niño.



SIGUIENTE: 

jueves, 25 de agosto de 2016

PANGLAO

Salimos temprano hacia la playa Doljo y desayunamos en el único resort que encontramos abierto, donde medio "acampamos" durante toda la mañana. Aprovechamos y dejamos la moto aparcada dentro del resort, esperando que el guarda de seguridad nos la hiciera sacar de allí, en cualquier momento, pero no fue así.

La marea estaba muy baja, pero utilizamos un muelle flotante del superresort que hay allí plantado y que entra en el mar los metros suficientes como para poder meterte y nadar sin rozar las algas o tocar el fondo. Tuvimos que nadar unos metros más mar adentro para llegar a una zona con suficiente profundidad para estar cómodos. Por el camino vimos un montón de preciosas estrellas de colores que iban del naranja al crema, con cuernos en la corona central. Y por fin llegamos a una zona con algo de coral poblado de peces de diferentes colores. Eran como islas-acuario, muy bonito y la transparencia del agua y la luz del sol que se filtraba ayudaron a recrear esos pequeños mundos mágicos.

La playa me gustó mucho. Es de arena blanquísima, tiene árboles que dan frescas sombras y tiene resorts, pero estaban aletargados y a una distancia de la orilla. Había muchas bangkas, pero no molestaban, al contrario, daban un aire pesquero y tradicional a la playa. Y en general, poca gente (y menos turistas). Desde luego ¡¡¡me gustó mucho más que Alona!!! Si lo que buscas es tranquilidad y paisajismo, esta es tu playa. Si buscas ambiente, ligoteo y diversión, mejor Alona.



Comimos en el resort de la playa unos cangrejos y calamares con arroz que nos encantó. Muy Recomendable.


Sobre las 15h volvimos al hotel, nos dimos un chapuzón en la piscina y nos relajamos... y ya de noche, nos acercamos a la iglesia de San Agustín, que estaba de fiesta: noria, barco pirata, juegos de azar, comida... y mucho ambiente, pero en seguida lo recorrimos así que buscamos un sitio donde cenar que fue un restaurante que está enfrente, todo forrado de madera con mesas fuera.



SIGUIENTE: Panglao-Cebu

miércoles, 24 de agosto de 2016

BOHOL-PANGLAO


Baño matutino en el río y ruta a Panglao, pasando por el hotel de Tagbilarán para reorganizar el petate ligero que llevaríamos con nosotros.

VUELTA A TAGBILARAN

En cuanto nos levantamos, nos pusimos los bañadores, cruzamos el río a nado por el embarcaderito del resort y seguimos el camino que va paralelo al río por ese margen hasta que no pudimos seguir más. Entonces nos metimos en el agua y medio nadando, medio caminando, donde hacíamos pie, nos acercamos a las cataratas. Fue divertido y refrescante. El agua del río no estaba fría. Tiene un color verde esmeralda, que no permite ver el fondo. Hay que tener cuidado al nadar o andar porque hay troncos y rocas que no se ven.

Pensábamos haber vuelto nadando, ayudados por la corriente, pero el río no tiene casi corriente y 600mts nos parecieron mucho tiempo y empezábamos a tener hambre. Así que deshicimos el camino, como habíamos venido, que además es agradable, pasando junto algunas casitas aisladas. Todavía quedaban algunas mujeres haciendo la colada en el río.

Desayunamos muesli con frutas y yogur, que recomiendo ¡¡¡riquísimo!!!, con el equipaje ya con nosotros, para no tener que subir y bajar el tramo de escaleras y el paseo hasta nuestra cabaña, y nos marchamos rumbo al Nisa Travelers Hostel en Tagbilarán, donde estaban las mochilas. La idea era coger algunas cosas para completar el pequeño equipaje que llevábamos y seguir viaje a Panglao en la moto, dejando el grueso del equipaje allí (donde nos estaban cobrando 50 PHP por día).


PANGLAO

En Panglao nos alojamos en el Calypso Resort (que habíamos reservado), en una habitación con porche, baño, ventiladores y wifi. Las habitaciones y la zona común estaban situadas alrededor de un jardincillo, con árboles y palmeras, y a la piscina. La zona común es agradable. El hotel incluye una moto gratis que intentamos aprovechar: Vic me dio unas nociones para conducirla, y así ir cada uno con una moto, pero me sentí muy insegura pues no solo es manejarla, sino conducirla entre perros, gatos, cabras, gente (¡niños!), motos, triciclos... No me vi con los reflejos suficientes para que la probabilidad de pegármela o atropellar a alguien fuera razonablemente baja...


Después de refrescarnos, comer y descansar, nos acercamos a la playa de Alona, que, al parecer, es la más turística de la isla, incluyendo Bohol... Y cuando la vimos, no entendimos porqué. Un montón de restaurantes, resorts y centros de buceo encadenados y eclécticos, demasiado cerca de la playa. Con marea alta, la playa casi desaparece en algunas zonas. Y en cuando la tarde empezó a dar paso a la noche, la arena se llenó de mesas para servir cenas. Luces, gente, música, vendedores, masajistas... Un poco agresivo para los sentidos, pero después de un paseo por toda la playa, cotilleo de los negocios y unas cervecitas, nos mimetizamos con el ambiente y nos animamos a cenar sobre la arena, cerquita del mar una pizza que nos supo a gloria. Y of course, unos shakes de frutas, que son la estrella por estas tierras.


Preguntamos en un centro de buceo la posibilidad de hacer esnorkel en la isla de Balicasang, pero nos lo desaconsejaron por el viento, que tal y como está entrando, hay muy poca visibilidad en la zona, y nos recomendaron, con mucho acierto (y amabilidad), que fuéramos a la playa de Doljo, donde el mar estaba en calma y la visibilidad sería buena. Así que ese sería el plan para el día siguiente.


martes, 23 de agosto de 2016

BOHOL EN MOTO, SEGUNDA PARTE


Ruta de Ubay a Carmen. Pernoctamos en el Nuts Huts Lodge (antes de Loboc). Por el camino tuvimos un pinchazo.

Nos despertamos sin prisas y desayunamos en un puesto que había frente a nuestro hotel, frente al mar. Platos caseros y alimenticios: pollo, cerdo, tallarines y arroz. Y para completarlo, un bollo con un café en una de las muchas pastelerías que hay por todas partes. Y de paso, dimos un paseo por el mercado. Nos encanta curiosear los mercados, pero los que hemos visto hasta ahora en Filipinas, no nos han parecido muy interesantes. Lo único  que nos ha llamado la atención son las pescaderías por los peces aguja que venden.

"Desayunados y cagados," seguimos ruta motera hasta Ubay (primero por la costa y luego por el interior), y de allí a Carmen, donde comimos un delicioso "lechon madok" (pollo asado) en un restaurante de la carretera principal, adornado con vasijas de barro. Y de Carmen al Nuts Huts Lodge, que está antes de llegar a Loboc y que fue donde nos alojamos.



Al salir de Carmen, nos dimos cuenta de que habíamos pinchado la rueda de atrás, pero tuvimos la suerte de que a pocos metros había un negocio de vulcanizados, donde nos la arreglaron diligente, silenciosa (nadie nos dirigió una palabra), barata y eficazmente (50 PHP).

Llegar al Nust Huts fue una pequeña aventura en sí misma, primero encontrar el desvío, más o menos fácil, prestando atención. Te metes por un camino de sube y baja lleno de baches, piedras y grava. A mitad del tortuoso camino preferí bajarme de la moto para minimizar el riesgo de volver a pinchar o lo que es peor, caernos. Y al final del camino, que se hace largo, te topas con unas escaleras que caen empinadas hacia abajo, desde donde no se ve el final... El lugar se hacía de rogar!!!!. Cansados y sudorosos emprendimos la bajada agradeciendo el poco equipaje que llevábamos, pensando especialmente en la vuelta :-D. Y poco a poco, nos fuimos sumergiendo en un vergel metido en el valle que forma el río. El sitio nos gustó mucho. No habíamos reservado pero nos dieron una cabaña situada al final del resort, a un paseo de la recepción y el restaurante, escaleras incluidas. Con baño, ventiladores y mosquitera en las camas (dos). El resort no tiene wifi. Las cabañas están frente al río, entre árboles y jardincillos (900PHP).

Por la noche vimos algunas luciérnagas flotando en la oscuridad y sonidos extraños comenzaron a sonar. Estábamos en la selva :-). Nos sorprendieron los barcos-restaurante que pasaron delante, navegando por el río con música de viejas glorias en un volumen ligeramente elevado. Menos mal que no fue por mucho tiempo.


El restaurante es muuuy agradable, un balcón asomado al valle, todo de madera y nipa,  con un hilo musical de lo más relajante. Hamacas, colchones, butacas... Muy bonito. Y además tienen mucha información sobre qué hacer en Bohol.

lunes, 22 de agosto de 2016

BOHOL EN MOTO, PRIMERA PARTE


Con un pequeño petate, pasamos dos días recorriendo la isla en moto. En este primer día recorrimos la carretera costera de Tagbilarán a Lomboc y luego subimos por el interior hasta las Colinas de Chocolate. Pernoctamos en Jagna.

Desayunamos en el comedor del hotel que es un espacio amplio y agradable,  parcialmente descubierto. El desayuno estaba incluido en el precio de la habitación y fue un "desayuno continental" a base de tortilla francesa, arroz, pan tostado con mantequilla y unas rodajas de pepino. Café a tutiplén.

Después hicimos un pequeño equipaje para pasar dos o tres días moteros recorriendo la isla y dejamos el resto del equipaje en consigna del hotel (100PHP por día/ habitación), y las cosas de valor en su caja fuerte (no se lo que nos cobrarán).

Y montamos en nuestra jaca, que tendría que llevarnos por esos caminos de dios...

El primer día hicimos la carretera costera de Tagbilarán a Lomboc y luego subimos por el interior hacia las Colinas de Chocolate, parando por el camino en un "ecoparc" (10PHP c/u) para dar un paseo por el impresionante bosque que hay "plantado por el hombre" y en un mariposario agradable (40PHP c/u), sobretodo por el guía que nos tocó, que nos hizo unas fotos muy graciosas con el móvil, poniéndonos alas de mariposa. El mariposario hubiera sido un sitio ideal para comer, pues tenían cosas ricas a buen precio, pero ya habíamos picado antes y no teníamos hambre, así que solo nos tomamos unas cervezas, unos cafés y unos helados. Muy recomendable probar los helados, que son caseros de frutas (los probamos al ver el éxito que tenían entre los parroquianos).


Las Colinas de Chocolate (50PHP c/u) nos parecieron pintorescas. Para contemplarlas hay que subir a un mirador, primero en moto y luego por unas escaleras. Está en lo alto de una de estas colinas. Como estamos en época de lluvias las colinas estaban verdes, pero al parecer en la época seca, la vegetación que las tapiza se seca y se vuelve oscura, dando a las colinas un aspecto achocolatado.


La carretera desde Lomboc hasta el cruce al mirador de las colinas es muy pintoresca y variada ¡una gozada para la vista! Después seguimos ruta por el interior, serpenteando, subiendo y bajando por una zona montañosa. Notamos cómo la temperatura iba bajando... Pasamos por aldeítas y la gente nos sonreía y saludaba efusivamente, especialmente los  niños, o nos tocaban el claxon para llamar nuestra atención. Fue muy divertido.


Cogimos una habitación en el DQ Lodge de Jagna (750PHP), habitación doble  espaciosa, con baño. AC, TV, terracita (compartida) y wifi , que está frente al mar. Después de  descansar y refrescarnos, salimos a cenar. Detrás del mercado encontramos una zona de pinchos (que deben montar solo para cenas) donde se congregaba la gente para zampar en compañía. Tenían mesas para sentarse, así que nos animamos y nos mezclamos con el ambiente. Los pinchos variados que elegimos nos supieron a gloria, acompañado con un arrocito y una pepsi.

domingo, 21 de agosto de 2016

SIQUIJOR-BOHOL


Viaje a la isla de Bohol.

Nos levantamos tranquilamente pero temprano para visitar la catarata Lugnason que ayer nos quedó en el tintero. Desayunamos en el mirador de la playa donde tenemos nuestra cabaña, con viandas que habíamos comprado el día anterior en un super, y salimos hacia la catarata, que quedaba bastante cerca, pero al llegar nos encontramos con la decepcionante sorpresa de que estaba totalmente seca por el fenómeno del niño, según indicaban los carteles. Al parecer llevan 4 meses de sequía en la zona... ¡Claro! ahora nos explicamos porqué no nos está lloviendo en pleno monzón, en una zona del planeta que está especialmente expuesta...

El día anterior habíamos consultado en una web los horarios de los barcos a Bohol, y habíamos visto que había dos: uno a las 9h y otro a las 12:30. Decidimos coger el segundo para aprovechar la mañana en la isla, así que todavía teníamos tiempo. Yo me di un chapuzón en nuestra playita con la marea alta y Vic se quedó leyendo plácidamente en el techado-mirador.


Cuando llegamos al puerto comprobamos que en realidad el barco Siquijor-Bohol salía a las 13:45h... Teníamos tiempo de espera..., pero podríamos no haber llegado... Lo importante que es preguntar directamente a la fuente!!! (la señora de nuestra cabaña no tenía ni idea cuando le preguntamos).

En esta ocasión también tuvimos que facturar (900PHP c/u + 50PHP por mochila facturada). El barco fue primero a Dumenguete y de allí a Bohol, en un viaje que duró unas 3h. El principio fue bastante movidito y la tripulación nos repartió bolsas por si los vómitos...

Una vez en Tagbilarán (Bohol), llegamos al hostal que teníamos reservado a patita (unos 2km) porque no nos quedaba mucho dinero y preferimos no gastar hasta poder sacar de un cajero. Cogimos una habitación con AC, baño compartido (750PHP), con el desayuno incluido y Wifi. Está en el centro de la ciudad, que es muy animado, tiene bastante tráfico y varios centros comerciales. Alquilamos una moto en el mismo hotel, que nos entregarían a las 7:30 del día siguiente.

RECOMENDACIONES

* Asegúrate de los horarios de los ferrys para salir de la islaRecomendable preguntar directamente a la fuente para que no haya sorpresas.


sábado, 20 de agosto de 2016

SIQUIJOR en moto


Pasamos el día recorriendo la isla moto. 

Desayunamos en una terraza que está siguiendo la carretera desde nuestra zona, con el mar a mano derecha. El restaurante está justo frente al desvío a la catarata LugnasonA esas horas, fue el único sitio que encontramos abierto, pero desayunamos muy rico.

* Vimos el impresionante árbol centenario (Old enchanted balete tree) y metimos los pies en el estanque de los peces que te hacen una pedicura ;-) (5c/u + 10 PHP por el "aparcamiento").
* Nos pegamos un chapuzón en las cascadas Cambugahay, (10PHP por el "aparcamiento", por llagar a la catarata no cobran... todavía). 
* Visitamos un mariposario (100PHP c/u, muy caro, carísimo,  pero nos gustó bastante, vimos otro más adelante, en Bohol, por 40PHP c/u). 
* Subimos  a la montaña, en el centro de la isla, a una torreta mirador, desde la que vimos más bien las copas de los árboles que la rodean, y la tormenta que se acercaba...


Cominos en una hamburguesería de Larena, a la que llegamos lloviendo y algo mojados. Ha sido el primer día del viaje en el que nos hemos mojado algo con la lluvia y ha sido poca cosa :-)

Después de comer, seguimos por la costa, por una carretera preciosa, con unas vistas espectaculares de la costa, la playa y el mar que, estaba como un plato, arena blanca, manglares, bangkas de vivos colores, aldeas adormiladas... Un paisaje de postal!!!


Volvimos a nuestra cabaña bastante cansados pero muy contentos del día tan bonito. Y después de refrescarnos y descansar un poco, nos fuimos a cenar al Marco Polo, un restaurante italiano muuuy agradable (y con buena wifi) en la carretera, desde nuestro sitio, con el mar a mano izquierda.

viernes, 19 de agosto de 2016

TAN AWAN - SAN JUÁN (ISLA DE SIQUIJOR)


Nadando con tiburones ballena... ¿lo hemos soñado???

NADAMOS CON TIBURONES BALLENA

La primera salida desde el "Meeting point" para ver los tiburones ballena es a las 6h, pero hay que estar antes para pagar y asistir al "Briefing", donde se explican las normas de la experiencia: no acercarse a más de 4mts de los tiburones, no hacer movimientos bruscos ni ruidos, ducharse antes si se tiene protección solar...

Los tiburones están a muy pocos metros de la orilla, alrededor de una hilera de bangkas que los están atrayendo a base de trozos de pescado que les van lanzando poco a poco. En cuanto llegamos a la altura de las bngkas "alimentadoras", Vic y yo fuimos los primeros en zambullirnos, habiendo percibido a los tiburones cerca, entre sombras, remolinos y chapoteos ¡¡¡Y tanto!!! estaban justo ahí, a un palmo, como quien dice...

Ha sido una experiencia memorable. Hemos nadado junto a ellos, los hemos podido ver de tan cerca... En algunas ocasiones, no pudimos evitar que nos rozaran pues aunque quisiéramos mantener la distancia, ellos se están moviendo, yendo de un bangka a otro en busca del maná que les llueve del humano... Y con la densidad de tiburones, de barcas, de gente y con tan poca profundidad, te pasan cerquísima. No sé cuántos habría. Yo vi al menos 5 ó 6 sin moverme demasiado del sitio. Alguno medía como 10-12 metros :O. Son animales alucinantes. Tan bonitos, tan grandes, tan majestuosos, tan dóciles... No tengo palabras. Ojalá esta actividad no les perjudique. Ese es el remordimiento que nos queda.

Los tiburones se comportaban como las carpas del retiro y nosotros parecíamos que estábamos nadando en un estanque  del país de los jigantes.  Surrealista...


La inmersión nos costó 1000PHP c/u, con nuestra propia máscara y tuba. Para disfrutar de la experiencia, es muuuy recomendable ir en la primera tanda de las 6am. Al parecer hay turnos continuos hasta medio día, pero la cantidad de gente que se congrega con el paso del tiempo y el tipo de gente... puede restar brillo a la experiencia.

Ya en nuestra habitación nos duchamos, recogimos, salimos a desayunar al sitio de ayer y volvimos de nuevo al "Meeting point" para ver el ambiente. Montones de furgonetas ocupaban el espacio frente a la playa (vacío cuando hicimos nosotros la salida) y montones de gente, sobre todo grupos de chinos, estaban yendo hacia la zona de los tiburones o esperando su turno de embarcar... Una escena un poco agobiante.


En la entrada del "Meeting point" hay algunas tiendas de recuerdos con camisetas muy bonitas y baratas con el motivo de los tiburones. Nos compramos una cada uno :), aunque el mejor recuerdo, además del que nos llevamos dentro, serán los vídeos y fotos que hicimos con nuestra "GoPlo", que está empezando a fallar (se nos empaña), a pesar de ser su primer viaje. Allí se puede alquilar una cámara, pero creo que el precio es muy alto.

VIAJE A SIQUIJOR

Nos despedimos de nuestras amables anfitrionas y la no tan amable conejita blanca de la que me llevo un buen ñasco. Y en la carretera cogimos el primer autobús que pasó, para deshacer el camino a Dumanguete. Una vez allí, tomamos un barco a Siquijor en el que tuvimos que facturar las mochilas grandes.

El crucero duró unas 3h y nada más llegar, en el puerto de Siquijor alquilamos una moto. Espectacular la visión de dos personas, todo patas, mochilas y mochilones, zumbando carretera arriba por la isla... Pero si ellos van 4-5 personas en una moto...

Nos alojamos en el Jonh Lea, pasado el pueblo de San Juan, después de preguntar en un par de sitios más. Nos cogimos la cabaña de 700 PHP, que está cerca de la entrada al terreno,  con baño, cocina y dos ventiladores. Hay wifi, pero en la zona de la playa. La cabaña es muy básica pero espaciosa y la zona un poco descuidada, pero tranquila y con encanto.


Terminamos el día en  el restaurante que hay en San Juan frente a la playa. Tiene una terraza con vistas al mar desde donde se ve el atardecer, y una buena wifi, así que disfrutamos con unas cervezas, hasta que empezó la música de discoteca en el polideportivo que hay al lado, a un volumen infernal. No se si eso es diario o era por el comienzo del fin de semana...



RECOMENDACIONES

* Para nadar con los tiburones ballena es muuuy recomendable ir en la primera tanda de las 6am. Para eso hay que estar antes para pagar y asistir a la charla que dan.
* Es recomendable que te lleves tu propio equipo para bucear, tanto para ahorrar pasta como para ir con material que te es familiar: máscara, tuba y licra.
* También es muy recomendable que vayas con tu propia cámara subacuática. Allí te la alquilan, pero es caro. Te sale a cuenta llevarte la tuya, que además habrás utilizado y utilizarás a lo largo del viaje.

jueves, 18 de agosto de 2016

APO - TAN AWAN (CEBÚ)


Nos despedimos de Apo nadando con tortugas y llegamos a Tan Awan batiendo records de encadenamiento de transportes.

Pasamos la mañana en la Apo para poder hacer snorkel entre tortugas. A la 7 pasadas estábamos pidiendo el desayuno que nos tomamos con muuucha calma. Al parecer las tortugas están todas las mañanas, con marea alta alimentándose en la playa, frente al resort, pero sobre todo en una plataforma que hay nadando hacia la izquierda.


Vimos muchas tortugas, a muy poca profundidad, muy cerca de la orilla, tocábamos pie y todo. El agua estaba algo turbia por las olas, pero en algún momento llegué a ver 6 a mi alrededor, arrancando algas a mordiscos del suelo. Vimos alguna enorme. ¡qué bonitas son! y qué tranquilas. Te miran con esos ojazos tan dulces, como si fueras lo más aburrido del mundo. ¡¡¡Qué lujazo ha sido haber estado en esta isla y haber disfrutado de tanta vida y tanta belleza!!!

Salimos de la isla desde la playa de atrás (por donde vinimos) en un bangka al que llegamos metiéndonos en el agua hasta la cintura (de nuevo ;-P). En esta ocasión nos quedamos en ropa interior (al llegar a tierra nos cambiamos en unos servicios públicos).


Hoy toca día de viaje hasta Tan-Awan para nadar con tiburones ballena... Ha sido una decisión un poco dificil, pero finalmente nos decidimos a hacer este desvío en nuestra ruta...

En Malatapay cogimos en seguida un yipni a Dumanguete, allí un yipni a Sibulan (15PHP c/u). En el puerto de Sibulán cogimos un barco a Lilo-an en la isla de Cebú y allí un autobús a Tan-Awan, aunque nos pasamos de parada y nos bajamos en Oslob... Estábamos un poco despistados (por cierto, en Oslop tienen unos restos coloniales españoles impresionantes). Tuvimos que coger otro autobús en sentido contrario hasta nuestro destino. A pesar de la cantidad de transportes encadenados, no fue un viaje demasiado largo. Llegamos a Tan-Awan sobre las 17h. Buscamos alojamiento preguntando en varios resorts del lado de la playa, pero nos parecieron carísimos y uno ya no tenía habitaciones. 

Finalmente nos alojamos en una casa de huéspedes que por 700PHP,  con dos ventiladores, baño compartido y agua y café gratis a disposición, wifi muy regular pero mucha amabilidad, nos vino fenomenal.


El pueblo es un puñado de casas y resorts paralelos a la carretera general. Hay un restaurante con buena pinta que se llenó de locales a la hora de cenar, el "Big J´S". Pero nosotros nos decantamos por un negocio pequeñito y de aspecto descuidado, en la acera de enfrente. Nos gustó la familia que lo llevaba. Tiene hamburguesas y platos filipinos muy baratos, y café gratis :-). Cenamos de maravilla en el techadito del puesto y al día siguiente desayunaríamos aquí, después de la aventura matutina.

miércoles, 17 de agosto de 2016

APO - Inmersiones en puntos de Cogon y Chapel


Felicidad subacuática :-)

Después de un desayuno a base de muesli con plátano, bajamos al centro de buceo. Hoy había mucha gente entre buceadores y alumnos. De hecho la logística fue un poco caótica en relación al material y a los barcos: pocos recursos para tanta gente... Fuimos dos grupos distintos en dos bangkas y nosotros, nos sumergimos con uno (el nuestro) y salimos con el otro sin habernos enterado del cambio durante la inmersión.

INMERSIONES POR LA MAÑANA

La primera inmersión fue en el punto llamado Cogon. Me gustó mucho, vimos un par de culebras y una sepia que descubrí casualmente camuflada en un coral. Una pasada ver cómo reaccionó al verse descubierta. El hombre del National Geographic la estuvo siguiendo y filmando y por la noche, cuando editó las grabaciones, nos invitó a ver el resultado. ¡¡¡Espectacular!!!

La segunda inmersión, en el punto llamado Chapel, también nos gustó: caverna llena de peces, peces plateados y azules grandes patrullando una plataforma de coral. Color y movimiento. Había zonas de arena y zonas con el coral muy roto, probablemente por el último tifón gordo.



PASEO POR LA TARDE

Después de comer y siesta, Vic se quedó leyendo y escribiendo y yo me subí al faro para ver el atardecer. El sendero arranca del centro de buceo por unas empinadas escaleras, pero se llega pronto. Llegué justo para ver la puesta de sol. La silueta de Negros se veía nítida y despejada. Volví por otro camino con una pareja de valencianos, atravesando maleza y pasando por algunas casitas.