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lunes, 15 de septiembre de 2014

SULAWESI (INDONESIA). Verano 2014

Viajamos por la isla de Sulawesi, en Indonesia, durante 25 días. Entramos por Makassar (al sur), el 14 de agosto y regresamos desde Manado (al norte) el 9 de septiembre de 2014.


DIARIO DEL VIAJE:

00 Madrid - Makasar
01 Makasar
02 Makasar - Rantepao
03 Rantepao. Sur en Moto
04 Rantepao. Ceremonia funeraria toraja
05 Rantepao. Excursión por el norte de Tana Toraja I
06 
Rantepao. Excursión por el norte de Tana Toraja II

07 Rantepao - Tentena
08 Tentena
09 Tentena - Ampana
10 Ampana - Kadidiri (Islas Togian)
11 Islas Togian. Inmersión en New Reef
12 Islas Togian. Inmersiones en Una Una
13 Islas Togian. Inmersiones en el Bomber
14 Islas Togian. Kadidiri - Wakai
15 Gorontalo - Manado
16 Manado - Isla Bunaken
17 Isla Bunaken. Inmersiones
18 Isla Bunaken. Inmersiones y cangrejos cocoteros
19 Isla Bunaken. Inmersiones
20 Isla Bunaken - Manado - Batuputih
21 Batuputih. Reserva Tangkoko
22 Batuputih - Tomohon
23 Tomohon - Manado
24 Manado

SULAWESI CONNECTION. CRÓNICAS DE VIC:

"De los creadores de Crónicas Chinorras, llega Sulawesi Connection"
"Hello Mister"
"Indonesian lovers"
"Pelea de gallos"
"Buscando muertos"
"Morirse siendo toraja es un follón de mil demonios"
"Batman"
"Nadando entre extraterrestres"
"Qué pena más grande"
"Strangers in the night"
* "Hay qué monos"

domingo, 7 de septiembre de 2014

MANADO


Cambiamos de hotel a otro más cercano al aeropuerto, compras en un centro comercial y peli en el cine. Además hicimos la facturación online para el vuelo de vuelta a casa.

Tras desayunar, recogimos y cambiamos de hotel al Novotel Manado (39€/noche) de cuatro estrellicas y cerca del aeropuerto, con la intención de darnos un capricho, descansar y evitarnos problemas de tráfico a la hora de llegar al aeropuerto.

Allí nos encontramos con los suecos con los que habíamos coincidido en el Kadidiri Paradise (en las Islas Togian), que volaban al día siguiente y seguían viaje en su año sabático de recorrer medio mundo.

También nos encontramos con un piloto español que llegaba al hotel uniformado de un viaje y que se emocionó al escucharnos hablando en castellano. Nos contó media vida (tuvo que buscar trabajo fuera de España por la crisis, dejando a la familia en España) y un montón de cosas interesantes de la cultura y el funcionamiento del país. Un personaje simpático.

El resto del tiempo lo empleamos en hacer algunas compras en un centro comercial, huyendo del calor. Comimos allí y vimos una peli en un cine. Pero emprendimos la vuelta al hotel tarde y nos costó horrores regresar. Había muchísima gente en la calle a esas horas (era ya de noche) intentando coger bemos, que pasaban llenas sin parar. Fue un verdadero suplicio, pero finalmente lo conseguimos aunque llegamos al hotel agotados.

Nos dio mucha pena despedirnos de la isla para volver a casa. Es la primera vez que no me apetece volver. Ha sido un viaje tranquilo y muy agradable. Hemos desconectado de verdad, descansado y disfrutado con los cinco sentidos.

sábado, 6 de septiembre de 2014

TOMOHON - MANADO


Nos levantamos y desayunamos muy a gusto en la pérgola sobre la laguna de nuestro alojamiento. Nos prepararon unos deliciosos crepés de plátano que saboreamos como si estuviéramos en el paraíso. El sitio donde estábamos alojados nos pareció un lugar muuuuy agradable. Lo único que a partir de las 4am empezó un jaleo de gallos, pájaros, canciones a capela desde alguna iglesia cercana... que me despertó y ya no me pude volver a dormir profundamente, pero no me importó nada.

Sobre las 9am dejamos las mochilas en la cabaña de recepción y nos fuimos al mercado de Tomohon que es famoso en la zona y que al parecer el sábado (hoy) es el mejor día para visitarlo porque vienen los carniceros de serpientes... El mercado está justo al lado de la terminal, donde llegamos en bemo que tomamos en la carretera principal.

El mercado no es muy grande y lo más interesante es la parte de carnicería, donde vimos cerdos, zorros voladores, ratas y gatos muertos y preparados, y lo más duro: jaulas con perros vivos jadeantes al sol, esperando a ser sacrificados para su preparación y venta, como los que también tenían expuestos. Por casualidad Vic vió el sacrificio de uno de ellos y se quedó un buen rato en shock. Todo esto nos produce una mezcla de aprensión y curiosidad que intentamos llevar en su justa medida...

El mercado es algo caótico y no muy grande. Así que a las 12am estábamos en el restaurante del día anterior para comer, descansar un poco y conectarnos. 

Recogimos las mochilas y de nuevo volvimos a la terminal donde cogimos un microbus a Manado (20.000Rp) que nos dejó en una terminal muy alejada del centro. Si coges autobús de Tomohon a Manado por la tarde, siéntate en los asientos de la derecha para que no te de el sol casi todo el viaje, y para disfrutar de las vistas del valle.

En Manado cogimos una bemo dirección al centro y cuando vimos en el mapa ofline que estábamos cerca del hotel que habíamos reservado, nos bajamos. En esta ocasión nos alojamos en el Regina Hotel (220.000Rp/noche). La habitación estaba bien, muy espaciosa, aire acondicionado, TV, wifi en la zona común, ducha con agua caliente. El desayuno estaba incluido y la situación céntrica, cerca del puerto.

Nos duchamos, descansamos un poco y salimos a dar una vuelta aunque sin demasiado ánimo. Después de los entornos tan tranquilos en los que hemos estado, una ciudad como Manado se nos hace especialmente dura y agresiva. Sobre todo por el tráfico intenso, ruidoso y maloliente. Curioseamos en un centro comercial, nos echamos unas partidas en una sala de juegos del neanderthal y cenamos en una zona de warungs. Volvimos bastante cansados y quizás algo nostálgicos de que este es el final de un viaje que ha sido maravilloso.

viernes, 5 de septiembre de 2014

BATUPUTIH - TOMOHON


Llegamos a Tomohon e hicimos una excursión a una laguna sulfurosa cercana.

A las 8am habíamos quedado con Sakar para que nos llevara en su furgoneta a Tomohon (400.000Rp). Por el camino paramos en un cementerio muy antiguo "Gagar Budaya Komplek waruga air madidi bawah", por iniciativa de Sakar. Muy interesante.

Llegamos a Tomohon sobre las 11am y nos alojamos en el Vulcano Resort (200.000Rp/noche) (no habíamos reservado, pero había sitio de sobra). Nos quedamos en una de las casitas de madera sobre pilares que tienen al rededor de una pradera verde, frente a un estanque sobre el que hay una pérgola: una postal. La habitación era básica pero agradable, espaciosa, fresca y con baño. No tenía mosquitera, pero cuando preguntamos por ella nos dijeron que aquí no hay malaria porque hace frío. Lo del frío, pudimos comprobarlo: por la tarde-noche hizo falta abrigarse (con una camiseta de manga larga fue suficiente). El desayuno estaba incluido (servido bajo la pérgola del estanque).


Comimos en un restaurante muy amplio y fresco, en la carretera principal muy cerca del cruce de la calle donde está el alojamiento. Comida rica, trato exquisito y wifi... (130.000Rp). Volvimos esa noche para cenar (98.000Rp). Para entonces la simpática camarera nos había guardado cervezas en el frigorífico y nos recomendó probar la rica-rica, un plato que nos informó, es muy típico de la zona y está muy bueno (¡y muy picante!).

Después de comer nos cogimos una bemo a la terminal y allí otra con destino a Sonder (unas 60.000Rp por un total de 10 viajes, ida y vuelta, unas 3.000Rp/viaje), que nos dejó en el cruce para llegar al lago Linow. Estuvimos por allí el resto de la tarde, en una cafetería que tiene un mirador sobre la laguna. Tuvimos que pagar una entrada (25.000Rpc/u) que incluía todo el café y/o té que quieras tomar, admirando el paisaje y viendo los cambios de color del agua. Se trata de una laguna sulfurosa que está en el cráter de un volcán, rodeado de vegetación. Tiene un color verde esmeralda, con manchas blancas que se van moviendo con las corrientes. En las ladaras se ven zonas humeantes y carbonizadas, de tonos grises y amarillos. Y el olor a azufre que llegaba con la brisa de vez en cuando nos hacía ser conscientes de la actividad que había bajo nuestros pies.


Ya de vuelta en la terminal de Tomohon, dimos un paseo antes de retirarnos, pues había mucho ambiente. Habían cortado una de las calles de acceso a la terminal para hacerla peatonal y los puestecitos de comida habían colocado mesas y sillas para sus clientes. Cotilleamos un poco las tiendas y aprovechamos y para sacar algo más de dinero en un cajero.

jueves, 4 de septiembre de 2014

BATUPUTIH. RESERVA TANGKOKO


Mañana de avistamiento de animales en la Reserva Tangkoko, tarde de playa. Reserva de coche para volver a Manado al día siguiente. 

A las 4am nos encontramos con Sakar para buscar monos en la Reserva Tangkoko. Hicimos un desayuno rápido y de compromiso con unos cafés y unas pastas que habíamos comprado el día anterior.

Era noche cerrada. Accedimos a la reserva por una entrada que está justo enfrente de nuestra "homestay", cruzando un riachuelo. Anduvimos a la luz de las linternas y pagamos la entrada al parque que nos serviría para poder entrar y salir a lo lardo del día.

Nos internamos en el bosque por caminillos y sendas y anduvimos durante una hora más o menos en la oscuridad. Oíamos pasitos rápidos correteando entre la hojarasca a nuestro paso. Sakar nos informó que eran ratas e intentó localizar alguna con la linterna que medio adivinamos porque eran muy rápidas. Al parecer estas ratas son cazadas para comer y de hecho, las vimos más adelante en un mercado.

El primer objetivo era ver a tarseros justo en el momento en que se retiran a dormir porque amanece. Los guías del parque tienen localizados varios árboles-dormitorio donde saben que los tarseros van a dormir. Llegamos al primer árbol, un impresionante ficus con el interior vacío al haber desaparecido el árbol al que estranguló. 

Nos sentamos en un tronco caído a esperar. Eran las 5am y no tardamos en oír los sonidos de los monos, unos cantos agudos, que parecían de pájaro y que nos envolvieron, como si estuvieran alrededor, pero sin poder verlos. Esperamos para verlos llegar al árbol-dormitorio pero no llegaban... así que Sakar nos hizo levantar y seguirle rápidamente para intentarlo en otro de los árboles-dormitorio, localizándolos por el sonido. Son muy difíciles de ver porque son pequeños, como la palma de mi mano, del color pardo de la corteza de los árboles y muy saltarines. A duras penas vi uno en esas condiciones... Sakar empezó a ponerse nervioso porque se dio cuenta de que los tarseros en esta ocasión no se dirigían a ese segundo árbol. Nos guió a otros tres árboles-dirmotorio de los alrededores sin ver ningún tarsero, aunque seguíamos oyéndolos dentro del bosque. Mientras nos dirigíamos a un cuarto árbol lo más rápido que pudimos, Skar nos anunció: "última oportunidad..." Pero síiiii, allí estaban, cinco monitos mirándomos con esos grandes ojos redondos desde una enorme grieta que tenía el árbol en su corteza.



Los tarseros son monitos que viven en familias de 4 o 5 miembros, pero no se parecen a un mono salvo por las manos y los pies prensiles. Tienen unos enormes ojos con los que se desenvuelven y cazan insectos en la oscuridad. Skar les puso saltamontes que llevaba para la ocasión, en una rama cercana y uno de ellos se atrevió a saltar desde la grieta a la rama para atrapar uno ¡Precioso!

Ya amanecía y los tarseros se escondieron definitivamente, así que ahora tocaba buscar macacos negros que estarían desperezándose ante el nuevo día. Tuvimos que andar hasta localizarlos, pero allí estaban, una familia enorme con adultos, adolescentes, jóvenes, bebes, unos jugando, otros espulgándose mutuamente, algunos buscando comida, otros observándonos, aunque sin demasiado interés, y nosotros en todo el medio. Había unos cuantos turistas más con sus guías, todos cámara en mano, ávidos de imágenes y recuerdos de la escena. Los macacos parecen muy pacíficos y son muy confiados porque la gente lleva visitándolos como 7 años, según nos dijo Skar. Fue un lujo verlos en su cotidianidad y poder seguirlos sin perturbarlos demasiado.

Además de los monos, vimos unos impresionantes hornbil, enormes y de vivos colores, otras aves (martines pescadores, córvidos endémicos de esta zona, etc.), y "adivinamos" un perezoso en lo alto de un árbol.

A las 9am nos encaminamos a nuestra "homestay" con ganas de sentarnos un rato y de desayunar en condiciones. Y el resto de la mañana la pasamos por allí leyendo y escribiendo.

Después de comer (se comía a las 12am), nos fuimos a la playa del parque (entramos con el pase que habíamos sacado por la mañana), y allí estuvimos hasta las 5pm. La playa era preciosa, de arena negra mezclada con partículas y trozos blancos de coral. Además estaba bastante limpia. Tenía árboles con ramas que se extendían lánguidas hasta la orilla dando una sombra fresca bajo la que relajarse y disfrutar del entorno. Nos pegamos unos chapuzones con las gafas y vimos coral. A primera vista no había muchos peces (claro, ahora teníamos el listón muy alto tras los buceos en las Tongian y Bunaken...), pero el fondo era bonito, y con un poco de atención y paciencia vi cosas muy interesantes, que no había visto hasta ahora: una roca totalmente tapizada de anémonas con vejigas en las puntas de los tentáculos y habitada por un montón de peces payaso, de diferentes tamaños, a los que estuve haciendo rabiar un rato ;P. En un hueco vi una morena rayada como una cebra, enorme. Pensé que era un pez y le di con un palo para ver si salía, entonces empezó a enroscarse (parecía una serpiente) y finalmente sacó la cabeza y se me quedó mirando (¡glub!). También había estrellas del color de la arena, holoturias y algunos peces curiosos y llamativos.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

ISLA BUNAKEN - MANADO - BATUPUTIH


Llegamos a Batuputih y reservamos una excursión para el día siguiente a la Reserva Tongkoko para ver tarseros y macacos negros. También acordamos el viaje a Tomohon.

A las 9:30am tomamos la lancha rápida, que compartimos con alemanes del resort y algunos locales, y en algo así como 1h llegamos a Manado. Allí cogimos un coche privado en la calle que nos llevó a Batuputih (el trayecto duró unas 3h). 

Nos alojamos en el Ranger Homestay que nos habían recomendado Laura y Javi (donde habían estado un par de días antes). Llegamos allí directamente, sin reservas, pero eramos los únicos. Un sitio muy básico y algo destartalado. Nuestra habitación era fea pero espaciosa (debía ser lo más básico que tenían, dentro de lo básico que era el sitio :P), con un ventilador, mosquitera y baño destartalado pero suficiente. El alojamiento incluía 3 comidas al día (y agua gratis) por 200.000Rp/noche (sin wifi). Pronto descubrimos que la comida era buenísima y abundante. Y el ambiente nos pareció superfamiliar y acogedor.


Nada más dejar los trastos, comimos un arroz frito con tortilla, unos zumos y fruta, que nos prepararon rápidamente, y acordamos con Sakar el guía que nos recomendaron nuestros amigos españoles (que es primo del dueño del hotel), la excursión a la Reserva Tongkoko (7.000.000 Rp + entrada al parque) para el día siguiente que sería de 4 a 9am, para ver tarseros y macacos negros. Lo decidimos así para pagar solo una vez la entrada al parque y aprovechar la hora de cambio de animales nocturnos que se retiran y diurnos que empiezan su actividad.

A las 3:30pm nos fuimos un rato a la playa, que está al final del pueblo, siguiendo la única carretera. Es de arena volcánica, gruesa y negra. La zona cercana al pueblo estaba llena de barquitos pesqueros de esos que parecen zapateros de agua, muy pintorescos, pero andando un poco la playa estaba despejada y solitaria. Dejé a Vic leyendo y me pegué un chapuzón con las gafas. El fondo era negro grisáceo y estaba vacío. Solo vi un banco de peces plateados de unos 17 cm, que nadaban muy juntos con las bocas abiertas y desencajadas, supongo que zampándose la materia que había en suspensión. El chapuzón me sentó de maravilla :)

Nos tomamos una cerveza en una "homestay" cercana, para aprovecharnos del wifi y cenamos de maravilla en nuestro alojamiento.

Batuputih nos pareció un pueblecillo muy agradable: tranquilo, fresco, gente amable, animales en el camino (cerdos, gallinas, perros), barquitos pesqueros, unas playas y un parque impresionantes para disfrutar...

martes, 2 de septiembre de 2014

ISLA BUNAKEN. BUCEO Y ÚLTIMA INMERSIÓN


Buceo con tubo y última inmersión. Acordamos el transporte para el día siguiente a Manado: una lancha rápida, compartida con varios alemanes.

Como la inmersión que habíamos reservado para hoy era por la tarde, nos tomamos la mañana con mucha calma, cada uno a su bola. 

Yo buceé con tubo en la playa frente al resort, que tiene de todo: zona de arena, arena con algas, zona de coral y el abismo con la pared vertical hasta perderse de vista; y más allá, una masa azul sin limites ni puntos de referencia, que impresiona. Estuve metida en el agua dos horas y hubiera estado más, pero empezaba a tener algo de frío.


No hace falta hacer inmersiones con botella para descubrir, disfrutar y admirar la vida del arrecife. Un montón de peces de diferentes clases haciendo su vida cotidiana y llenándolo todo de movimiento y de color. Me llamaron la atención algunos peces grandes (que me parecieron atunes) pasando velozmente cerca, contra el inmenso azul. Y en la zona de arena, un pez manta de color beis con manchas azules, que estaba reposado en el suelo bajo un coral. En el coral escuché el chasquido que unos peces ovalados y oscuros hacían con la boca y que no se si estaban cortejándose o defendiendo su territorio (o las dos cosas). También un pez globo muy cerca con esa cara de perro pachón, dejando que los pececillos limpiadores le dieran un repaso. El tiempo vuela (o se detiene) cuando uno está tan absorto.

A las 3pm embarcamos para la inmersión de la tarde. En esta ocasión fuimos al Ron's. Vic y yo buceamos solos con el Dive Master que en esta ocasión era un chaval muy joven. Vimos muchas tortugas, algunas enormes. No pudimos resistirnos y acariciamos algunas ¡¡¡que bonitas son!!! También vimos tiburones de punta negra, uno de ellos, de unos dos metros, se nos acercó curioso a poca distancia pero decidió que no le interesábamos, dio media vuelta y desapareció rápidamente en el azul. Fue emocionante.


De vuelta en el barco, vimos los lomos de un grupo de delfines. Nos acercamos muy despacio y llegamos a oír perfectamente sus resoplidos al expulsar el aire por el espiráculo. Que maravilla hubiera sido poder bucear cerca...

lunes, 1 de septiembre de 2014

ISLA BUNAKEN. INMERSIONES Y CANGREJOS COCOTEROS.


Dos inmersiones diurnas y una nocturna (la primera que hacemos :D). Avistamiento de cangrejos cocoteros.

Embarcamos a las 8am. Nuestros equipos ya estaban preparados para hacer dos inmersiones matitunas en los puntos: Sachico's y Pangalisang


Estuvieron bien, pero no fueron tan espectaculares como la segunda del día anterior (de momento la mejor en Sulawesi). En la de Sachico's hubo poca corriente y bastante visibilidad en comparación con la de Pangalisang. También más peces y color. En la inmersión de Pangalisang pillamos mucha corriente. En algunos momentos nos arrastró y complicó la flotabilidad: subíamos y bajábamos como en una montaña rusa, obligándonos a echar mano de la tráquea para inflar y desinflar el jacket. La inmersión fue bastante movidita. 

Vimos algunas tortugas y la sombra de un tiburón bastante por debajo de nosotros. El Dive Master nos enseñó cosas minúsculas como cangrejos de las anémonas y gusanos. Entre inmersión e inmersión, tuvimos tiempo para relajarnos en el barco. En esta ocasión fuimos menos buceadores y el personal, que era todo indonesio, estaba relajado y había muy buen rollo. Supongo que influyó que no estaba el jefe alemán Swens ;P.

Ya en el resort, comimos y pasamos la tarde languideciendo y disfrutando del entorno hasta las 6pm, hora a la que habíamos quedado en el centro de buceo para una inmersión nocturna

Entramos en el mar directamente desde la 
playa, frente al resort, con el equipo puesto y nadamos unos 10 minutos hasta el abismo. Mientras nadábamos a oscuras, al mover el agua, cientos de puntitos luminosos se encendían y brillaban a nuestro alrededor haciendo remolinos. 
Una vez al borde del acantilado submarino, iniciamos la inmersión siguiendo la pared vertical que se perdía de vista en la profundidad. Sin las linternas, la oscuridad bajo la superficie era absoluta, y con las linternas encendidas, la impresión era de estar dentro de una cueva, ingrávidos. En esta ocasión yo me puse un neopreno porque me avisaron de que podía haber medusas. No vimos ninguna, pero estuve calentita y muy cómoda (no hubo nada de corriente).



De los cientos de peces que nos rodeaban durante el día, no quedaba prácticamente ninguno. Era como estar en una ciudad desierta. Pero había otros seres que teníamos que buscar y localizar con mucha atención porque estaban perfectamente camuflados, como varios tipos de cangrejos que parecían algas o coral, un cangrejo enorme con una concha blanca encima de su cuerpo, bien cogida que si no se movía, parecía un elemento inerte del fondo. También vimos un cangrejo ermitaño enorme dentro de una preciosa caracola, un animal que parecía un bicho bola gigante, como la palma de mi mano, muchas gambas y camarones y una langosta metida en una grieta, transparente con líneas naranjas y largas antenas blancas. También había muchos gusanos, alguno de ellos bastante grande. Disfrutamos mucho de las sensaciones y los nuevos matices, tan distintos de las inmersiones diurnas.

Después de ducharnos y cenar, llegamos a tiempo para unirnos a un grupo que salía para buscar cangrejos cocoteros. Tuvimos que entrar en el bosque para aproximarnos a otra playa porque en la nuestra no encontraron ninguno. Íbamos poco preparados para andar entre la maleza de noche, con chanclas y los móviles encendidos con la función linterna... Pero valió la pena porque finalmente atraparon dos ejemplares sin que nadie sufriera ningún percance.

Los cangrejos son grandes y muy fuertes. Tienen un cuerpo con forma entre garrapata gigante y culturista musculoso. Volvimos a la playa con los cangrejos para poder verlos bien y fotografiarlos. A los pobres los mareamos un poco, provocándoles para que agarraran palos y ramitas y observar así sus reacciones y su fuerza. Imponen bastante. Finalmente los dejaron en libertad dentro del bosque.


Para este paseo es recomendable llevar linterna, echarse repelente para mosquitos e ir con calzado estable. Nosotros nos llevamos unas sandalias todoterreno, que se pueden mojar y agarran bien en el terreno.


sábado, 30 de agosto de 2014

MANADO - ISLA BUNAKEN


Llegada a Bunaken y reserva de inmersiones para el día siguiente.

Como nuestro objetivo del día era llegar a Bunaken, pero los barcos públicos salían a partir de las 14:30pm, aprovechamos la mañana para dar una vuelta por el viejo corazón de Manado, ligeros y "frescos". El hotel estaba muy cerca del puerto, así que dejamos las mochilas en recepción y salimos a hacer algunos recados y mezclarnos con el ambiente.

Sacamos dinero en un par de cajeros, curioseamos por el mercado y el puerto, nos refrigeremos en una agradable cafetería... Manado nos pareció más interesante y amable que a la llegada...


Embarcamos a las 14:30 pero salimos como 1h después. El trayecto duró menos de 1h y en Bunaken, nada más desembarcar, dos chicas nos recogieron espontáneamente en una motofurgo y nos llevaron justo donde queríamos: al Panorama (en este caso fue al II), al otro lado de la isla, por caminos cementados y de tierra entre casas, bosque y maleza. 

El sitio nos gustó y nos instalamos en una cabaña de madera camuflada entre la vegetación de una ladera frente al mar. Muy bonito. El Panorama II tiene varias cabañas incrustadas en la ladera, entre árboles y jardines, comunicadas por un estrecho y sinuoso camino cementado que termina en la playa. La zona común es muy agradable, una terraza techada con vistas al mar. El alojamiento incluyó las tres comidas que fueron deliciosas (nos gustaron mucho más que las del Kadidiri Resort) y agua potabilizada para rellenar.


Nos encontramos con Flor una holandesa con la que habíamos ido coincidiendo en todos los sitios desde el Funeral Toraja :). No sabemos cómo lo hacía, pero siempre nos ha llevado la delantera consiguiendo además los mejores sitios para alojarse :D.

Bajamos a echar un vistazo a la playa que era tranquila y daba al oeste, ideal para ver la puesta de sol que, como en Kadidiri, se ocultó tras una montaña, en este caso un volcán. 

Antes de recogernos, reservamos dos inmersiones para el día siguiente con el encargado del club de buceo, un alemán con pinta de adonis. Me recordaba a Hansel de la peli "Top Secret" ;P


LECTURA RECOMENDADA:

Parque Nacional de Bunaken

viernes, 29 de agosto de 2014

GORONTALO - MANADO


Llegamos a Manado.

Llegamos a Gorontalo a las 6am y en cuanto el barco atracó en el puerto entró un enjambre ofreciendo transporte privado a Manado. Decidimos coger un coche entre 5: Laura, Javi, Aitor, Vic y yo. En seguida nos pusimos en marcha. Y en seguida nos dimos cuenta de lo malo que era nuestro conductor y de que pensaba tomárselo con calma y a su manera.


El hombre que medió para asignarnos el coche nos dijo que el viaje duraría 8h si no parábamos a comer y 10 si parábamos... El conductor no hablaba ni gota de inglés y tampoco hizo el mínimo esfuerzo por entenderse con nosotros. Durante todo el trayecto hizo lo que le dio la gana: paró a comer cuando y donde quiso, condujo fumando como un carretero con el pitillo en una mano y atendiendo al móvil con la otra. Y cuando no, se apoyaba de codos sobre el volante, como si fuera una barandilla, soltando el volante de vez en cuando para tomarse a tragos una bebida estimulante o secarse el sudor de la frente con un trapo. No se si es que no había dormido o estaba enfermo o directamente que no sabía conducir, porque hacía continuos aspamientos, bostezaba, se tocaba el pelo... Conducía muy despacio sin motivo, con velocidades irregulares, se le medio calaba el coche en las cuestas arriba, por no cambiar de marcha y a veces, cuando no debía correr le pisaba, por ejemplo cuando veía algún animal cruzando: casi atropellamos a un perro y a un pato. Laura y yo casi lo estrangulamos :(

Entramos en Manado a las 5pm pero hasta las 6:30 no llegamos al centro. Por fin perdimos de vista al conductor y conseguimos instalarnos en el Hotel Regina (nosotros y Aitor) y en el Emerald (la otra pareja). 220.000Rp.

La habitación estaba bien, con ducha caliente, aire acondicionado, wifi y desayuno incluido. Descansamos un rato y salimos a cenar con Aitor. Nos costó encontrar un sitio abierto a las 8:30pm, pero finalmente lo conseguimos.

La primera impresión de Manado fue de cáos, llena de tráfico, maloliente, ruidosa y desordenada. Viniendo de la paz de Manado, esto fue un shok.

jueves, 28 de agosto de 2014

ISLAS TOGIAN. KADIDIRI - WAKAI


Dejamos las Islas Togian y navegamos hacia Gorontalo.

A las 10am teníamos que dejar la cabaña, así que desayunamos y recogimos tranquilamente, dejamos los bultos en la tienda del resort y pasamos la mañana paseando y vagueando por la isla. Nos dejaron una toalla y una ducha si necesitábamos usarla antes de salir de la isla.

Comimos a las 12am con Aitor, Laura y Javi (una pareja de catalana y madrileño) y a la 1:30pm embarcamos con el equipaje en la lanchataxi del Kadidiri Paradise, que nos llevó a Wakai. Allí nos concentramos unos cuantos turistas y locales en espera del ferry que nos llevaría a Gorontalo en un crucero nocturno.

El agente del Kadidiri Resort al que encargamos y pagamos los billetes andaba por allí. Todavía no los tenía porque se compraban en el barco, pero en cuanto el ferry llegó, y antes de que desembarcaran los que venían, el agente pasó los controles de acceso y realizó las gestiones oportunas. Fue una gran ventaja porque se produjo un revuelo de gente, equipajes, bultos y dudas. Había billetes para todos, pero la cuestión es elegir la clase: Business Class 1 (silla reclinable con AC), Bussiness Class 2 (colchoneta y espacio reservado, lo que cogimos nosotros) y Economy (directamente en el suelo). El espacio-litera, en medio de la cubierta central que ocupamos estaba tomada por turistas. Incluido Robi, el Dive Master con el que buceamos estos días y que iba a KoTao en Tailandia al parecer para seguir llevando grupos de buceo.

Embarcamos en el ferry a las 4pm y llegamos a Gorontalo a las 6am del día siguiente. No estuvo mal. Vimos el atardecer en la cubierta con unas cervezas, en compañía de los españoles, cenamos en la litera lo que habíamos comprado antes de embarcar, leímos un rato y dormimos bastante bien. Hizo algo de calor y el barco se movió y vibró un poco en algunos momentos, pero nada molesto.

Gastos:

- Kadidiri Paradisse (habitación y pensión completa) + tienda (agua y galletas) + Visita lago medusas: 153€.
- 10 inmersiones + gasolina a Una Una: 289€.
- Barco taxi Wakai - Kadidiri: no lo pagamos al alojarnos en el Kadidiri Paradisse.
- Ferry Wakai - Gorontalo: 100.000Rp c/u.

martes, 26 de agosto de 2014

ISLAS TOGIAN. INMERSIONES EN UNA UNA


Dos inmersiones por la mañana y buceo con tubo por la tarde. Reservamos el ferry a Gorontalo para continuar viaje y nos apuntamos para las inmersiones del día siguiente.

A las 8am salíamos en barco hacia la isla Una Una para hacer dos inmersiones. Llegamos en algo menos de 1h.


Las inmersiones que estuvieron bien: bonitas pero poco emocionantes. Vimos una tortuga joven, una morena y muchos peces coloridos de todos los tamaños, pero grandes ninguno. La visibilidad, especialmente en la segunda inmersión, tampoco fue espectacular.


Volvimos sobre las 2pm a Kadidiri y después de comer buceé un buen rato con tubo en la playa frente al resort y por la zona del embarcadero, pues la temperatura del agua era ideal. Fue una gozada disfrutar relajadamente de la vida que hay en esa zona, multitud de peces, color y movimiento. Vi un pez dragón muy cerca de la orilla lo que me hizo ser consciente del peligro de entrar en el agua sin estar muy seguro de dónde se pisa...

Y así transcurrió la tarde, entre buceo, relax y puesta de sol...

Reservamos el ferry que nos llevaría a Gorontalo, con el mismo agente que nos trajo a la isla. Y nos apuntamos a las inmersiones del día siguiente ¡¡¡casi nos quedamos fuera porque se nos olvidó apuntarnos por la mañana :O!!! Hubiera sido trágico :)

lunes, 25 de agosto de 2014

ISLAS TOGIAN. INMERSIÓN EN NEW REEF Y LAGO DE MEDUSAS


Inmersión en el mar por la mañana y lago de medusas no urticantes por la tarde.

Salimos del embarcadero del Paradise a las 9am, en un barco pequeño con espacio justo para los equipos y los buceadores y llegamos al punto de buceo New Reef en un corto trayecto. 


La inmersión fue bien, aunque no disfruté demasiado porque tenía la máscara sucia a causa un "experimento" que hice para intentar controlar la condensación. Pero para ser la primera inmersión en cuatro años, me sentí bastante cómoda. La temperatura del agua era de 29º y la visibilidad de unos 20 metros. Vic y yo buceamos con unas camisetas de licra, en lugar de los neoprenos del club de buceo con los que bajó el resto, y así hicimos en el resto de las inmersiones de este viaje.

Había mucho coral en enormes estructuras y con diferentes formas y colores, parecía un gran jardín. En la primera parte de la inmersión vimos poco movimiento, pero la segunda parte mejoró con muchos peces pequeños. Yo me perdí un jardín de anguilas en la arena que desaparecieron en sus agujeros a nuestro paso.

Comimos a las 12am en el resort y a la 1pm salíamos de nuevo desde el embarcadero, rumbo al lago de medusas, en otra de las islas, esta vez en una barquita típica de la zona, de esas que parecen zapateros del agua (estrecho y con patines de bambú a los lados). 
Se trata de un lago salado junto al mar pero sin conexión, en el que viven medusas que no son urticantes. Había bastantes medusas, aunque no tantas como pensaba, no ese enjambre que he visto en documentales. El agua estaba muy caliente y no se veían peces ni otras formas que no fueran las medusas impulsándose lentamente arriba y abajo sin aparente criterio. Antes de emprender la vuelta, hicimos un poco de snorkel en una cala cercana.


De camino a Kadidiri, tuvimos algún problema con el motor de la embarcación, así que hicimos una parada que no estaba prevista en un pueblo de otra isla. La gente alucinó cuando nos vio desembarcar en su pueblo, especialmente los niños que nos rodearon y nos acompañaron como un enjambre por el corto paseo que dimos.

Ya en Kadidiri estuvimos holgazaneando desde las 4pm (hora que llegamos) hasta las 6:30pm (hora de la cena). Agradecí que en la isla no hubiera wifi. Para mi fue una auténtica sensación de desconexión...

RECOMENDACIONES BUCEO:



* Para bucear, tanto para inmersiones como para buceo con tubo, es práctico y cómodo llevar camisetas de licra pues la temperatura del agua es bastante alta. Esto mejora la comodidad. Si eres friolero/a, puedes llevar una camiseta de licra de manga larga y otra de manga corta a modo de capas.

* Nosotros llevamos nuestras propias máscaras para bucear. De esa manera nos asegurábamos de su adaptación y nos dio libertad para bucear en cualquier parte y momento que consideramos, sin depender de accesibilidades y/o alquileres.
* En las salidas para bucear, conviene llevar una bolsa ligera con la toaya, pareo, cámara... 
* Si se llevan flip flops, conviene guardarlas en la bolsa desde el principio para que no estén por el medio y no perderlas (yo perdí las mías).
* Muy aconsejable llevar galletas, frutos secos, etc. Y agua.

SULAWESI CONNECTION (by Vic):

domingo, 24 de agosto de 2014

AMPANA - KADIDIRI (ISLAS TOGIAN)


Llegamos a Kadidiri, nos instalamos y nos apuntamos para las primeras inmersiones del viaje, al día siguiente.

El desayuno, que estaba incluido, fue un poco desastroso. Muy lento y caótico. A base de plátanos y tortitas que salieron con una lentitud pasmosa. Nos tranquilizaba que todos los que nos íbamos juntando allí íbamos al mismo sitio. Al final las parejas compartimos desayuno para ahorrar tiempo :)

A las 9:30am una bemo nos llevó (a nosotros, Aitor, la pareja de franceses y otra pareja de suecos) al puerto y allí embarcamos en el ferry que nos llevó a la isla de Wakai, una de las Togian.

El viaje en ferry fue muy cómodo, con mucho espacio y fresco. Además pudimos tomarnos unos cafés en la pequeña cantina.

Llegamos a Wakai sobre las 2pm. Allí el agente del Oasis Hotel de Ampana nos propuso llevarnos a la isla de Kadidiri en la lancha del Paradise Resort y enseñarnos el Resort: si nos alojábamos allí no nos cobrarían el viaje en lancha, y si nos alojábamos en otro sitio, nos cobrarían 25.000Rp. por el servicio de lanchataxi, que no estaba mal. Aceptamos y una vez en Kadidiri mareamos un poco la perdiz viendo y valorando diferentes opciones de resorts y cabañas, pero al final nos decidimos por el Paradise. 

Cogimos una cabaña de madera con mucho encanto, frente a la playa que me pareció de tarzán. Del grupito que llegamos, los franceses fueron los únicos que se alojaron en otro sitio, en el Black Marlyn, porque tenían reserva y un curso de buceo con ellosEl precio del alojamiento incluía pensión completa a al bucear con ellos nos hicieron un descuento. Por cierto, olvíadate del wifi y del teléfono en las islas :D



Dejamos los trastos, nos pusimos cómodos y fuimos al comedor a zampar un tazón de nuddles que nos estaban esperando como aperitivo de bienvenida, y que nos supieron a gloria. Luego nos dimos el primer chapuzón y nada más mirar bajo la superficie con las gafas, nos topamos con un conjunto de anémonas con sus peces payaso defendiéndolas de nosotros :). El fondo de "nuestra playita" tenía zona de arena, de algas y de coral con muchos peces, ambientillo y color.

El atardecer fue de postal. Aunque el sol desaparece tras un islote frente a la isla, los cambios de tonalidades de la escena fueron espectaculares y cada atardecer que vimos, los días que estuvimos en la isla, fueron muy diferentes.

A las 7pm cenamos todos los huéspedes juntos en tres mesas largas que habían acondicionado para la ocasión, lo que animó a la charla entre todos. La cena fue a base de arroz con pasta, verdura y ternera. Sencilla, pero rica. En la tienda compramos cerveza y agua. Para el agua, se compra una botella de plástico, que luego se va rellenando por un módico precio.

En el resort reservamos inmersiones para el día siguiente, apuntando nuestros nombres en una pizarra.