lunes, 18 de agosto de 2014

RANTEPAO. CEREMONIA FUNERARIA TORAJA


Asistimos al comienzo de una ceremonia funeraria toraja "de alto nivel" en lo que fue una experiencia inolvidable, con emociones encontradas...

En el hotel organizamos los días siguientes: acordamos con un guía local un treking por la zona norte de Tana Toraja que duraría los dos días. Y reservamos autobús a Tentena, para llegar el tercer día.

A las 9am nos encontramos con Jako, nuestro guía local. Primero nos acercamos a un pueblo para ver unas tumbas muy antiguas colgando de la pared rocosa, con sus tau taus descoloridos, asomados hacia el camino. En ese mismo pueblo acababan de celebrar un funeral de alto rango y echamos un vistazo a las instalaciones y los restos de la fiesta. Olía ligeramente a podrido y el suelo estaba sucio con restos de sangre y de basura.

A media mañana llegamos al lugar, a las afueras de Tandung Nanggala, donde iba a comenzar la ceremonia funeraria a cuyo inicio íbamos a asistir. Al parecer era una ceremonia de clase alta que duraría 4 días.


Se celebraba el funeral de un matrimonio mayor: la esposa había muerto dos años antes y el marido llevaba muerto un año. Este falleció mientras la familia preparaba el funeral de la esposa. Así que finalmente organizaron un dos por uno.

Nos contaron que es habitual que las familias guarden a sus muertos en una habitación de la casa hasta que pueden organizar el funeral, que es muy costoso. Mientras tienen al difunto en casa, le tratan como si estuviera enfermo y no muerto, poniéndole todos los días comida, considerando que su espíritu sigue en los alrededores. Es en el funeral cuando por fin se considera al familiar muerto y en paz, y se le puede enterrar. Mientras el muerto permanece en casa, se le aplican técnicas de embalsamamiento para conservar el cuerpo, se le inyecta formol y se canalizan los fluidos que desprende hacia un agujero bajo la casa, que luego tapan.

Al parecer la familia puede tener al familiar muerto en casa incluso hasta 10 años. El motivo de organizar el funeral y el entierro por todo lo alto, con sacrificios de muchos animales y con muchos invitados, es para facilitar que el familiar tenga una buena vida después de la muerte y que no atormente a la familia por no habérselo permitido.

La ceremonia funeraria puede durar hasta 4 días, dependiendo del nivel adquisitivo de la familia. Fue el caso de esta. Durante ese tiempo se sacrifican búfalos, cerdos y otros animales (en esta ceremonia también tenían un ciervo y una vaca). Habrá peleas de gallos, de búfalos, música y baile. Y en general diversión y comida para todos (los humanos).

Las instalaciones para la ceremonia constan de construcciones de madera y bambú dispuestas al rededor de un espacio central a modo de plaza, que es donde de desarrollará la ceremonia. 
Las construcciones son en su mayoría plataformas elevadas sobre el terreno, apoyadas sobre pilares, formando cubículos techados y sin paredes, donde se instalan los invitados de cada familia y todos los asistentes, que se sientan en el suelo descalzos sobre esterillas, y donde luego dormirán los que se quedan. En uno de esos compartimentos nos colocaron a nosotros para esperar la llegada de la comitiva fúnebre. Toda la infraestructura se construye para la ocasión y luego se abandona.


Presidiendo la plaza central, se alzaba una torre o altar cubierto con un techo toraja, donde colocarían los ataúdes y desde donde el maestro de ceremonias se dirigiría a los asistentes. Y en el centro había una pérgola de plástico, bajo la que descuartizarían al primer búfalo sacrificado en la ceremonia.

La comitiva funeraria entró en el recinto por un camino de tierra. Un grupo de unos 20 hombres transportaban a hombros el féretro: una caja de madera tallada y pintada con detalle, cubierta con un tejadillo toraja. Todas las construcciones tienen la misma fisonomía, ya sean viviendas, graneros o el soporte para el féretro. Dentro iban los dos ataúdes. Para desplazarla, los hombres utilizaban troncos de bambú transversales bajo el féretro que apoyaban sobre sus hombros para avanzar. El féretro iba precedido por una procesión de gente que cantaba y bailaba. 


Ya dentro del recinto, se produjo una batalla de agua (la gente, especialmente los jóvenes, se tiraron vasos de agua precintados :O), que duró unos minutos y donde todos se echaron unas risas.


Hombres vestidos de azul bailaron formando un gran corro, con pequeños pasos, y cantaron (algunos turistas terminaron uniéndose). Hubo percusión a cargo de un grupo de mujeres de mediana edad y mayores, que sonrientes y orgullosas interpretaron diferentes ritmos a base de golpes secos con gruesos troncos de bambú contra el interior de una especie de mortero gigante y alargado de madera. El ritmo era contagioso. 


Mientras todo esto acontecía, una autoridad del pueblo, micrófono en mano, parloteó constantemente dando instrucciones a la gente sobre cuestiones logísticas de colocación.

Volviendo al féretro, una vez dentro del recinto y con gran esfuerzo, varios hombres subieron los ataúdes a lo alto del púlpito y los pusieron sobre un soporte, de manera que quedaron presidiendo la plaza en lo más alto. En ese momento el maestro de ceremonia comenzó un largo discurso, hablando, al parecer, sobre las vidas de los difuntos, desde que fueron concebidos, hasta su muerte. Tenía una pinta de pirata que no podía con ella ;P



Entonces llegó la hora del sacrificio del primer búfalo, un animal joven que llegó al centro de la plaza, guiado mansamente por un chico que tiraba de la argolla que atravesaba su hocico. Le ataron una pata a una estaca clavada en el suelo y sin más miramientos le pegaron un machetazo seco en la garganta. Yo no lo vi directamente porque preferí quedarme atrás. El animal se quedó quieto unos segundos, como pasmado, sin entender lo que había pasado, luego se encabritó un poco pero enseguida se desplomó en el suelo donde agonizó unos minutos. Para mi fue una visión dramática y muy triste. Y esto solo fue el "aperitivo" porque al parecer hay ceremonias en las que sacrifican hasta 20 búfalos y otros animales (puede que también en esta...). Se sacrifican tantos búfalos en Tana Toraja que tienen que importarlos porque en la isla no hay suficientes para la demanda de sacrificios (funerarios y de otras celebraciones). Nos contaron que los búfalos albinos (con ojos azules) son los más preciados y caros.


Tras el sacrificio, vinieron las "peleas" de búfalos en un barrizal junto a las instalaciones de la ceremonia, que vimos desde arriba. Algunos hombres enfrentaron a enormes machos para que pelearan. En general los búfalos estaban poco dispuestos a pelear y solo hacían gestos y movimientos de amenaza, así que los hombres les azuzaban salpicándoles y empujándoles. Lo habitual era que enseguida uno de los búfalos tirara la toalla y saliera corriendo o diera a entender que no estaba interesado. No parece estar en su naturaleza la agresividad (no puedo decir lo mismo del género humano :(

Bajo la pérgola de plástico, en el espacio central, un grupo de hombres, cuchillos y machetes en mano, empezaron a
descuartizar al búfalo sacrificado, de forma metódica y rápida: primero le quitaron la piel, luego los diferentes órganos, cortaron la carne, dejando la cabeza (que ya no tenía los cuernos) para el final, le quitaron los sesos y ya prácticamente no quedó nada, o mejor dicho, solo las moscas que lo llenaron todo.

En otro lugar un hombre procedía a
descuartizar un cerdo que también habían sacrificado para la ocasión. Me dio la impresión de estar en la edad media... 

Nos marchamos de allí sobre las 4pm sobreestimulados y cargados de emociones fuertes y encontradas. Fue todo muy interesante.

Antes de volver al hotel, pasamos por Nangalla, un poblado antiguo en el que hay una colonia de zorros voladores (enormes murciélagos), que duermen colgados en lo más alto de unas cañas de bambú. Bueno, dormidos, dormidos, no estaban a juzgar por el escándalo que estaban montando :).


De vuelta en el hotel, acordamos un treking de dos días para el día siguiente por la zona norte de Tana Toraja, al que se nos uniría Aitor. Nos hubiera gustado organizarlo con Jako que nos pareció simpático y expresivo, pero cuando por fin le vimos ya lo habíamos cerrado con John Rante. John nos ofrecía el trekking por 50€ c/u, con transporte privado y noche en un hotel cuyas habitaciones son casas toraja. Finalmente acordamos 47€ c/u, en transporte público y con visita al mercado semanal, que se celebraba el día de vuelta (le pagamos en € y nos dio el cambio en Rp a 15.600Rp el €).

RECOMENDACIONES:
* Si la cosa no cambia y te alojas en el Pison, para ganar tiempo por la mañana pide el desayuno en cuanto te levantes y luego sigue arreglándote en la habitación, porque tardan mucho en servirlo.
* Ve a la ceremonia funeraria vestido/a de forma discreta y colores apagados.
* Lleva sombrero para cubrirte del sol y zapatos que se quiten y pongan fácilmente.

SULAWESI CONNECTION (by Vic):

OTRAS LECTURAS INTERESANTES:
* "Rito funerario toraja". Tanatopedia.
* "Cementerio de Tana Toraja". Tectonicablog.

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