viernes, 15 de agosto de 2014

MAKASAR

Exploramos Makasar y reservamos autobús y alojamiento en Rantepao para el día siguiente.


Desayunamos en el hotel un "barongko" (dulce típico indonesio), para ir conectando con la cultura, acompañado de unos sándwiches de mermelada, huevo revuelto, café y té, que nos supieron a gloria. Pensábamos que el desayuno no estaba incluido, pero no nos lo cobraron.

A la luz del día, la impresión de la ciudad fue aún peor: sucia, vieja, caótica, ruidosa, maloliente y fea. Pero la gente era tan extrovertida y amable que en seguida nos sentimos como en casa. Íbamos escuchando "¡¡¡hello Mister!!!" desde todos los rincones y nos levantaban la palma con una amplia sonrisa cuando mirábamos. Nos paraban para hacerse fotos con nosotros y querían saber de dónde éramos. Incluso nos grabaron como "figurantes" para un reportaje en un "Warung" (chiringuito de comida y bebida) donde nos tomamos un descansito.

Cambiamos dinero en una oficina del centro, dimos una vuelta por el Fuerte Rotterdam (que no nos pareció nada especial) y luego por el puerto de Paotere, al que llegamos medio en bicitaxi (20.000Rp), medio andando (la bicitaxi nos dejó por un malentendido, mucho antes de nuestro destino). 

El puerto es pequeño y estaba bastante guarro, pero nos gustó ver a la gente trabajando, cargando enormes barcos de mercancías, hechos de madera pintada con alegres colores. Nos transportaron a otro tiempo. Al parecer muchos los hacen en Pantai Bira, localidad que está también al sur de Sulawesi.

Comimos pescado a la brasa que elegimos en uno de los restaurante que había por detrás del puerto. Muy rico (50.000Rp).

Pasear por Makassar es bastante fatigoso porque las aceras, si existen, están en muy mal estado o llenas de obstáculos, por lo que al final terminas andando por la carretera junto al tráfico, que es terrible. Los coches van despacio pero hay mucho ruido y mucha contaminación. Notas como vas tragando los gases que se meten en los ojos y se te pegan a la piel y a la ropa. Nosotros decidimos tomarnos un día en esta ciudad para reponernos del vuelo pero entiendo que la gente se vaya en cuanto llega, sin a penas pisarla.

Después de una buena siesta en el hotel, al que volvimos en mototaxi, salimos de nuevo a las 6pm, ya de noche y con el aire más fresco. Pero antes, en recepción reservamos plazas en un autobús de la compañía Metro Air a Rantepao (125.000Rp c/u) y transporte a la estación de autobuses (100.000Rp el coche) para el día siguiente

Recorrimos la zona de warungs que empieza frente al Fuerte Rotterdam. Siguiendo esa calle, llegamos a varias zonas de comida y de zumos y finalmente al paseo marítimo, que es bastante largo y estaba muy animado a esas horas, lleno de parejas, jóvenes, familias, niños. Había esculturas, coches eléctricos llenos de luces para los niños, vendedores de bisutería, cantantes de serenatas para las parejas... Fue muuuuuuuy agradable.

Terminamos cenando en una calle perpendicular a la del Fuerte Rotterdan, llena de warungs de pescado y marisco, con mesas corridas para sentarse. Elegimos el "Mio y Wino", regentado por el espabilado, simpático y dicharachero Wino, un javanés que acababa de montar el negocio con su primo Mio. Como era el único que sabía inglés, se pasó la cena charlando con nosotros y ayudando al resto de los restaurantes con los turistas que iban llegando. Los pescados y el calamar que pedimos no estaban muy allá, pero la cena fue agradable (145.000Rp).

SULAWESI CONNECTION (by Vic):

OTRAS LECTURAS INTERESANTES:

* "Visitando Makassar". Blog "Paren el mundo que me subo".
* "Localidad de Makassar". Ciudades.co.

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