En la estación de autobuses cogimos uno que nos dejó en el parque donde está la Cueva de las Golondrinas, a 28 kilómetros al este de Jianshui.
La
cueva es impresionante, un enorme pasadizo, ancho y de altos techos, con un río que lo surca, por el que navegan barcas de colores con cabezas de dragón, cueva fuera. Tiene varias salas y hay corredores con escalinatas y barandillas, iluminados con cadenas de lucecitas naranja-amarillentas. Se pueden oír los murciélagos que están colgando del techo y los que revolotean mezclados con las golondrinas.
Exploramos la cueva, los templos que hay en la entrada, y volvimos a la parada de autobuses por un sendero que pasa por encima de la cueva y recorre el parque en el que se encuentra.
De vuelta en Jianshui reservamos alojamiento para el día siguiente en Yangshuo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario