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domingo, 18 de septiembre de 2011

SAN JOSÉ - MADRID


Hoy volamos hacia Madrid, con escala en Altalnta (EEUU), donde llegamos al día siguiente.

El despertador sonó a las 3am y media hora después nos recogían. En el aeropuerto desayunamos con lo que habíamos comprado el día anterior en un super, pasamos todos los controles, y a las 7am el avión despegaba.


FIN DE VIAJE

¡¡¡PURA VIDA!!!

sábado, 17 de septiembre de 2011

MONTEZUMA - SAN JOSÉ


Hoy llegamos a San José y visitamos su Mercado Central. Además reservamos el transporte para el día siguiente al aeropuerto.

Cogimos el autobús de las 6.40am a San José, incluyendo salto en ferry a Puntarenas. Llegamos San José a la 1pm, a la estación de la CocaCola. De allí llegamos andando al ya conocido Hotel Pangea. Nos alojamos en una habitación doble con baño compartido. Aquí reservamos el transporte que nos llevaría al día siguiente al aeropuerto, para estar ya tranquilos. 


Fuimos al Mercado Central dando un paseo. Hicimos las compras de rigor (regalos y recuerdos) y comimos allí. El mercado está bastante bien, muy animado y variado. Nos marchamos de allí cuando empezaban a cerrar comercios, sobre las 6pm y volvimos al hotel donde estuvimos leyendo, conectados a internet, acompañados de unas Imperiales ¡las últimas del viaje!

viernes, 16 de septiembre de 2011

MONTEZUMA


Hoy disfrutamos del pueblo de Montezuma y de su playa.

Me levanté a las 5.30am para ver el amanecer. La playa estaba tranquila, aunque ya había gente en las hamacas. El cielo despejado y un brillante sol alzándose sobre el horizonte. El mar en calma. Un montón de loritos verdes armaban su follón matutino en los árboles cercanos. Desayunamos en el balcón media papaya, relajademente, acompañada de batido de chocolate, galletas y café. Las urracas reales de ayer se posaron en la barandilla esperando conseguir alguna migaja, y las ardillas y otros pájaros estuvieron de allá para acá.


El día de hoy lo pasamos entre el porche, la playa y el pueblo, muuuuy relajados y dedicados a leer, escribir, pasear…

Por la mañana hizo sol, pero a partir de las 12pm se medio nubló y a últimas horas de la tarde estuvo lloviendo moderadamente,

Vimos monos capuchinos cara blanca por el pueblo. Y en un paseo que me di hasta la playa, perdí una chancla en unas arenas movedizas en las que metí el pie hasta la rodilla (horas después me la recupero Vic, no sin dificultad), y en una sombra bajo un árbol, unas ardillas traviesas dejaron caer nueces sobre mi: al final tuve que irme de allí porque una que me dio en un pie, me hizo bastante daño.


Estos días en Montezuma han sido muy agradables. Hemos disfrutado del mar, la naturaleza y nuestro maravilloso balcón. Todas las comidas las hicimos aquí, a base de compras en el super, con que ahorramos bastante y disfrutamos de vida casera.

jueves, 15 de septiembre de 2011

MONTEZUMA


Hoy visitamos las Cataratas de Montezuma.

Me desperté con el canto de los pájaros y el rumos de las olas, muy suaves. Me hubiera gustado ver el amanecer, pero lo intentaría otro día (antes del las 5.30am).

Organizamos el desayuno en el balcón y atrajimos a un par de urracas reales, que son unos pájaros con el lomo azul y un penacho de plumas en la cabeza. Son muy atrevidas, e intentaron comerse alguna de nuestras galletas.


Subimos a las Cataratas Montezuma, que están muy cerca del pueblo, siguiendo unos de los ríos hacia arriba. Se llega a dos cascadas, la primera más alta, y la segunda menos alta pero más ancha, de hecho son varias cascaditas. Las dos cascadas caen en piscinas naturales donde uno se puede bañar. Nosotros lo hicimos en la de arriba y allí comimos. Hasta aquí subimos por el margen derecho del río y bajamos por el margen izquierdo. Es fácil despistarse y desviarse del camino pues no está señalizado, por lo que es recomendable asesorarse de por dónde ir y volver. Lo pasamos muy bien y nos refrescamos de lo lindo. El agua está fresca, pero muy buena para el baño, y al estar entre el bosque, hay mucha sombra.

Volvimos al pueblo escuchando truenos lejanos, pero cada vez más cerca. Hicimos algo más de compra en el súper, pues estando alojados en un sitio tan agradable decidimos hacer las comidas allí. Y en la pensión pasamos el resto de la tarde.

Llevábamos ya allí un rato cuando empezó a llover, cada vez con más fuerza. Los truenos se oían cada vez más cerca y los relámpagos nos sorprendían cada vez más seguidos. La lluvia se convirtió en tromba de agua que llegó a inundar el pueblo. Desde el balcón vimos cómo el agua enfangada atravesaba la casa, desde la carretera hacia la playa… El chaparrón duró como una hora, y cuando paró, bajamos a la planta de debajo de la pensión para echar una mano con la inundación. El resto de la tarde noche la pasamos sacando agua y barro de la casa, junto a la encargada y dos familiares suyos… Trabajamos duro, pero lo dejamos todo bastante limpio (yo creo que incluso más de cómo debía estar antes de la lluvia), y cuando por fin pudimos sentarnos, cenamos juntos el ejército limpiador, unos casados y unas sopas de pescado (nosotros) que nos supo a gloria. Menos mal que nos alojamos en la planta de arriba, porque estuvimos a punto de hacerlo en una de las habitaciones de abajo (con baño), de las que se inundaron (pero nos pareció un poco deprimente y no tenía vistas).

miércoles, 14 de septiembre de 2011

PAQUERA - MONTEZUMA


Hoy llegamos a Montezuma.

Desayunamos en el enorme restaurante de las cabinas donde pasamos la noche. Cogimos el autobús de las 8am (pasó a y media) a Montezuma, donde llegamos a las 10am. 


Nos alojamos en Pensión Arenas, en la playa, después de intentarlo en la Pensión Jenny, que nos dio mala impresión (de alejamiento de la playa, suciedad y abandono). Lo malo de la Pensión Arenas, es que está junto al Hotel Lys, que mostró muy poco respeto en las noches por la gente que podía estar intentando dormir :(. A pesar de ellos, creo que la pensión Arenas fue de las mejores opciones, tanto por su situación en la playa, como su sencillez y ambiente bucólico. Nos gustó, así que, si no había ningún contratiempo, pasaríamos aquí unos día de auténtico relax.

Nos dio un poco de rabia la llegada de tres italianos, pues estábamos solos en la pensión. Y es que con tan poco turismo, nos estábamos malacostumbrando ;P

Una vez instalados, nos relajamos, leímos y escribimos, paseamos, compramos en el super, nos bañamos… incluso vimos las aletas dorsales y el penacho de vapor de ballenas jorobadas relativamente cerca de la orilla.


Montezuma es, cómo no, un pueblecillo pequeño y muy tranquilo, aunque había bastantes más turistas extranjeros de los que llevamos viendo en otros pueblos. Aún así, había poca gente. Está enfocado al turismo, con negocios de recuerdos, agencias, restaurantes y cabinas (había muchas ofertas). Tiene dos playas, una grande y otra pequeñaja (la nuestra :)) y una bahía muy bonita.

Por la noche, nuestros vecinos los del Hotel Lys organizaron una fiesta con hogueras en la playa, música a todo volumen y bastante gente. Estuvieron hasta las 4am. Yo dormí gracias a los tapones que me puse.

martes, 13 de septiembre de 2011

PUERTO JIMÉNEZ - PAQUERA


Llegamos lo más cerca que pudimos a Montezuma: a Paquera, en un día de viaje en autubús y ferry.

Cogimos el autobús para San José a las 5am, donde llegamos a las 2.30pm, más tarde de lo esperado, debido a alguna pequeña retención en la carretera con motivo de la limpieza de algún derrumbe de tierra o la retirada de algún árbol. Aún así el viaje fue bastante fluido.

En San José habíamos perdido el autobús a Montezuma así que cogimos el siguiente a Puntarenas, cuyo trayecto duró de 3.30 a 5.30pm. En Puntarenas cogimos un taxi al puerto donde cogimos billete para el fery de las 8.30, hora en que embarcamos. El viaje duró 1,5h.

En Paquera, el muelle está lejos del pueblo, así que cogimos un taxi a la Cabina Ginana (bastante bien). Hasta aquí llegamos hoy pues ya es tarde y no hay autobuses a Montezuma hasta mañana. Ha sido un día largo de viaje.

lunes, 12 de septiembre de 2011

PUERTO JIMÉNEZ

Hoy disfrutamos del pueblo Puerto Jiménez. Vimos cocodrilos y disfrutamos de su playa y su tranquilidad. Además compramos los billetes para San José del día siguiente.

A las 6am salí al corredor de nuestro hotel y la mañana me recibió con aire fresco, cielo limpio y el gorjeo de un montón de pájaros que revoloteaban en los árboles de alrededor y los cables de la calle, frente al corredor. Desayunamos en la soda donde comimos el día anterior y luego fuimos a ver cocodrilos en una charca rodeada de manglar que hay pasado el restaurante de la playa donde terminamos ayer el día (los Delfines). Vimos tres cocodrilos, uno bastante grande y fuera del agua. Nos llamó la atención la pacífica convivencia que parece haber entre estos animales y los humanos que habitan tan cerca.


Después buscamos el jardín botánico, pero después de andar un montón por caminos residenciales y tener que preguntar varias veces, desistimos de llegar. Estábamos bastante sudorosos y molestos de no ver ninguna indicación del lugar (aunque ya habíamos conseguido unas indicaciones más precisas de por dónde quedaba). Así que decidimos cambiarlo por una cerveza y una limonada en Los Delfines, de la playa. Y de hecho allí estuvimos hasta las 2.30pm. Yo regresé a la cabina y volví con el bañador para pegarme un chapuzón en la playa. Por el camino fotografié algunos guacamayos rojos que estaban en los alrededores del campo de fútbol. Había bastantes, volando sobre el campo, de unos árboles a otros y armando bastante escándalo de griterío ;p.

La bahía es muy bonita (es el Golfo Dulce) y el mar aquí parece estar siempre en calma, lo que es ideal para el baño, aunque la playa no sea tan bonita como las que hemos visto hasta ahora. Leímos y comimos allí, disfrutando de la sombrita, la brisa marina, y de una tromba de agua que duró poco. Después nos acercamos de nuevo a ver los cocodrilos, y vimos unos cuantos más que esta mañana, y más cerca (dentro del agua). Eran medianos.

El resto de la tarde la pasamos en el Restaurante Carolina con unos zumos y enganchados al wifi. El pueblo estaba muy animado y el ambiente nos gustó.

domingo, 11 de septiembre de 2011

DRAKE - PUERTO JIMÉNEZ


Hoy llegamos a Puerto Jiménez.

A las 7am cogimos el barco de vuelta a Sierpe. Pensábamos haber salido de Drake en autobús público, pero al ser domingo no había, así que salimos como vinimos. En el trayecto el capitán nos mostró un cocodrilo en la orilla y una boa de manglar enroscada en un árbol. En ambos casos se acercó a la orilla para que lo admiráramos y fotografiáramos. Fue muy amable y otra vez nos sorprendimos de la vista que tiene esta gente. En Sierpe cogimos un taxi que se ofreció a llevarnos por mitad de precio a Palmar Sur donde cogeríamos el autobús a Puerto Jiménez, pero como llegábamos tan justos, lo cogimos cuando ya había salido, en la carretera (lo paró el taxista). Llegamos a Puerto Jiménez a las 11.30pm.


No habíamos llegado a nuestro destino cuando ya nos habíamos arrepentido de haber salido de Drake. Estuvimos de acuerdo en que podíamos haber pasado allí el domingo y haber salido el lunes en transporte público, habiendo disfrutado un día más de un sitio tan agradable... Pero ya poco remedio había...

Seguramente por esta frustración, la primera impresión de Puerto Jiménez fue negativa (ni la llovizna, ni el gris del cielo ayudó a mejorarla, además del poco ambiente al ser domingo), pero esto cambió con la luz del día siguiente.

Nos alojamos en la segunda opción de cabinas que vimos: Cabinas Tucán, un sitio pasable. Cenamos en el porche de una soda escondida y nos tomamos el café en el Restaurante Carolina, donde pasamos la tarde conectados al wifi y leyendo. Ya por la tarde noche, dimos un paseo hasta el puerto y la playa, y allí nos tomamos unas cervezas en un bar restaurante junto al mar, bastante agradable. El paseo nos gustó mucho. En el golfo hay barquitos y barcas atados y flotando sobre un mar de espejo. La marea estaba bajando.

sábado, 10 de septiembre de 2011

PARQUE NACIONAL CORCOBADO (DRAKE)


Hoy disfrutamos del Parque Nacional Corcobado.

A las 6am nos encontramos en recepción con la hija de Marta, que nos acompañó a la playa, donde estaba el resto del grupo para la excursión al Parque Nacional Corcovado (7 personas más el guía). Embarcamos en la lancha y zarpamos a la zona del refugio Sirena

Aunque había amanecido con sol, el cielo se fue poniendo negro y el mar se fue picando. Vic y yo que íbamos delante dimos unos botes de miedo y fuimos los que más nos mojamos cuando llovió (nos habíamos dejado los impermeables, que echamos de menos). El trayecto duró como hora y cuarto. Desembarcamos en la playa junto al río. 
Consejos: llevar flip flops para el desembarco, pues en el fondo había rocas y era difícil andar sin perder el equilibrio. Pantalones cortos o remangable para no empaparlos, y zapato cerrado para los senderos. En la lancha, sentarse en el centro o la parte de atrás par botar lo mímimo e ir más protegido de los elementos (el sol y la lluvia).


Anduvimos por senderos bien definidos, dentro del bosque entre los ríos Dulce y Sirena, pasando por el campamento La Sirena para comer el picnic que nos habían preparado. Desde el principio vimos un montón de animales. El guía se lo tomó en serio y nos buscó, apuntó y enfocó con un telescopio que llevaba, un montón de animales: cocodrilos en el río, una familia de coaties, monos (ardilla, aulladores y araña), tucanes, guacamayos, una gallina de monte, dos pavos, cerdos, aves rapaces, iguanas... y todo relativamente cerca.

La lluvia había cesado. Al parecer el tiempo fue muy adecuado para ver animales, pues no hacía nada de calor y estaban activos. Pero esto no fue todo, en el viaje de vuelta en lancha, vimos una ballena jorobado con su cria, bastante cerca. Aunque en principio no vimos más que sus chepas al salir a respirar, la cría nos deleitó con algunos saltos sacando medio cuerpo fuera del agua ¡fue emocionante!. También vimos delfines saltando ¡y una tortuga lora a dos metros de nosotros!... ¡Increible!

La consecuencia de tanta emoción es que llegué a Drake (sobre las 4pm) con un dolor de cabeza de tanto forzar la vista al sol y del va y ven del barco que me dejó valdada para el resto de la tarde. Pero feliz.

viernes, 9 de septiembre de 2011

UVITA - DRAKE


Llegamos a Drake y reservamos excursión al Parque Nacional Corcobado para el día siguiente.

A las 8.30am salía el autobús a Palmar Norte donde cogimos un taxi a Sierpe. Aquí tomamos un barco taxi hacia Drake. En vez del taxi podríamos haber cogido un autobús público, pero entonces no hubiéramos llegado al barco taxi de las 11.30am, más barato que el de las 15pm. Decidimos hacerlo así para ahorrar tiempo, ya que el dinero de más que nos costaba (poco más de 5$) no era gran cosa. Además, el viaje por el río fue muy bonito. 


Llegamos a Drake a la 1.15pm, donde nos esperaba un taxi para llevarnos a las Cabinas Jade Mar, con los que habíamos contactado por teléfono. Lo regenta la señora Marta. Nos encantó el sitio. Y al ser los únicos inquilinos, no tuvimos que compartir ni el porche, ni la cocina, ni el baño... El porche era de lo más bucólico, con vistas al mar y a un jardín que se llenaba de pájaros por la mañana ¡y guacamayos por la tarde! Alucinamos la primera vez que los vimos llegar y posarse en uno de los árboles del jardín, sobre nuestras cabezas. Si están es difícil no reparar en ellos por lo escandalosos que son :)


Hicimos colada, compra en el super y nos apalancamos en el porche el resto de la tarde al fresquito de la brisa... ¡la gloria!

Por la noche Marta nos confirmó que había excursión al Parque Nacional de Corcobado al día siguiente. Había dudas porque con nosotros, sólo había 3 personas apuntadas, y el mínimo para hacer la excursión son 4. ¡Guay!

jueves, 8 de septiembre de 2011

PARQUE NACIONAL BALLENAS (UVITA)


Hicimos una excursión marítima para ver ballenas y disfrutamos del Parque Nacional Ballenas. Además por la noche acompañamos a unos guardaparques en su patrulla para proteger a las tortugas y sus puestas.


Con la información que nos había dado Víctor, habíamos decidido no hacer la excursión para ver ballenas porque nos parecía muy cara, teniendo en cuenta además que por ley una embarcación no se puede acercar a más de 100m de la ballena y que no puede estar con ella más de 15min. Víctor nos había dicho que eran 60$ c/u. Así que decidimos pasar el día en la playa del parque (no tiene senderos). Pero por el camino nos abordó Óscar, de una agencia que nos ofreció la excursión por 50$ c/u, sin contar la entrada al parque, que son 6$ c/u. Aceptamos e hicimos esa misma mañana a la excursión. 

Embarcamos en una lancha, junto a tres austríacos a las 9.30am y estuvimos 3hs navegando. Vimos la aleta dorsal de algunas ballenas jorobadas y el vapor de su respiración elevándose como una nube. Eran fundamentalmente hembras con sus crias. A lo lejos, a bastante distancia pero claramente, vimos a machos saltar fuera del agua y caer pesadamente, levantando mucha agua. Fue emocionante, como en un documental. También vimos una tortuga lora y bastantes delfines, algunos nadaron unos segundos delante de nosotros. 

Nos dimos un chapuzón en la Isla Ballenas, donde había cormoranes, pelícanos y fragatas. Se suponía que haríamos snorkeling, pero al parecer, al haber llovido tanto durante la noche, el agua estaba turvia.

De vuelta a la playa, Oscar nos estaba esperando porque como todo había sido tan rápido, no habíamos tenido dinero suficiente encima para pagar la excursión. Habíamos acordado que nos incluía en el precio los taxis ida al hotel y vuelta al parque, pero no lo cumplió. Finalmente pagamos 4000CRC más, pero estábamos satisfechos.


El resto de la tarde la pasamos en la playa del parque que es muy bonita. Vic se echó una siesta a la sombra y yo leí y me bañé, mientras veía cómo bajaba la marea y los quehaceres de los cangrejos en la arena... Al ir bajando la marea, va quedando al descubierto un brazo de arena que une un islote de roca con la playa. Es un efecto muy bonito por la amplitud de la playa en esa zona y los reflejos y brillos de la fina lámina de agua que va quedando, antes de retirarse del todo. 

Ya fuera del parque, cenamos en una soda que hay justo al lado, unos pescados con unas salsas riquísimas ¡para chuparse los dedos! cervecita y batidos de fruta. Muy a gusto. Pedimos a la señora de la soda que nos pidiera un taxi. 


En el hotel nos duchamos, cenamos y Víctor padre nos acercó en su coche a la playa donde habíamos quedado a las 7.30pm, a través de Víctor hijo el día anterior, con unos guardaparques que iban a patrullarla en busca de tortugas anidadoras. Fue una experiencia muy enriquecedora (y cansada). ¡Volvimos al hotel a la 4pm!

SIGUIENTE: UVITA - DRAKE


"POR ALLÍ SOPLAN" (Crónicas Ticas By Vic)

No lo sabíamos, pero iba a ser un día completo.

Nos levantamos a las 6:00 y aunque no estaba en los planes, al final nos dejamos engatusar por las promesas y los descuentos que nos hizo Óscar para ir a ver ballenas. Si, si, como suena... ballenas. Mas concretamente ballenas jorobadas. Es su época de reproducción y cría y se reúnen en el Parque Nacional Ballena (nombre evidente) pues para eso... para parir las preñadas y para preñarse las que no lo están.¡Por allí soplan! - y a ese grito todos los botes van corriendo, todos preparamos la cámaras, buscamos el mejor emplazamiento dentro del bote y nos disponemos a ver a Moby Dick... y claro no va de eso la cosa.

Apenas durante 2 ó 3 segs. asoman la joroba y la aleta dorsal mientras echan un chorro de vapor de agua. Por si fuera poca la dificultad, los botes por respeto al cetáceo no pueden acercarse a más de 100mts. 



Intentar sacar una foto a un punto móvil en el agua, en menos de 2 segs, con las olas del Pacifico (luego volveré sobre este tema), a más de 100mts de distancia (la distancia a la que un portero de fútbol ve a otro)... es prácticamente misión imposible.Sin embargo es una experiencia emocionante, porque a pesar de todo, las tienes al lado y son bichos de 15 mts y 40 toneladas. Y de repente piensas en subirte a una zodiac de Greenpeace e ir a estorbar a los balleneros noruegos y japoneses... en fin. Luego, a ver delfines, que juguetonamente corrían en la proa de la embarcación (delante para los no iniciados) haciendo las delicias de todos. Una tortuga lora nos regalo su presencia un poco más tarde y un gran pez salto por los aires y casi cae dentro de la barca...Por cierto el nombre de Océano Pacífico se lo puso Magallanes que tuvo la pura coña de encontrarlo mayormente en calma durante su vuelta al mundo. Ese fenómeno no ha debido volver a ocurrir desde hace 500 años. Esto es el paraíso del surf y las olas que llegan a las playas superan a diario los 3 mts. Nipensar en el baño. Todos los años mueren muchas personas por ahogamiento y es que a las olas hay que sumar las fuertes corrientes.De repente:- Están saltando!!!! A unos 400-500mts de distancia empezamos a ver como inmensas moles sacaban verticalmente unos 10mts de cuerpo fuera del agua y caían pesadamente de lado. Eran machos en un intento de deslumbrar a las hembras. Debían ser 2 ó 3 y lo repitieron un par de veces. Este fenómeno es muy raro de ver. Según estoy escribiendo estas lineas, aun se me erizan los pelos. ¡Uf! 

Y el día aun no había acabado... pero eso, es otra historia.

SIGUIENTE: UVITA - DRAKE

"LOS VIGILANTES DE LA PLAYA" (Crónicas Ticas By Vic)

Son las 20h, noche cerrada, y dos grupos separan sus pasos al inicio de playa hermosa. El que queda atrás esta formado por 3 hombres con la intención de alcanzarnos más tarde. En cabeza irá el grupo formado por Denis, Sus y yo. Todos ellos son guarda parques, lo que vienen a ser un guardas forestales en España. Todos van armados con pistolas automáticas y todos hacen esto fuera de su horario de trabajo porque piensan que es su obligación.

El objetivo, recorrer la playa en busca de tortugas que vayan a desovar, poner los huevos en un vivero seguro donde eclosionen sin riesgos y finalmente soltarlas en el mar. De no hacerlo, los "tortugueros", robarán los nidos y al día siguiente los huevos estarán siendo vendidos en los bares locales. Hacen una bebida con hierbas con el pretendido efecto de un potente afrodisiaco y/o viagra natural. Por supuesto es ilegal y robar los huevos se puede castigar con pena de cárcel. "Hay unas 25 personas en la cárcel por robar huevos" nos comenta Denis "pero a pesar de todo, la gente sigue haciéndolo. El otro día vine yo solo a patrullar y vi un carro 4x4. Le di el alto, pero en vez de parar, acelero tratando de embestirme. Me tuve que tirar a un lado y luego disparé 3 veces por encima del carro. No paró, ja ja ja... pero ese ya no vuelve más". Así se las llegan a gastar los tortugueros, pero nos comenta que esto no es lo habitual. Lo normal es que huyan o se den la vuelta si ven que hay guarda parques por la zona. Y eso es lo que hacemos allí también, disuadir con nuestra presencia a los tortugueros. 

Vamos andando y charlando durante 5kms para llegar al final de la playa, hasta el río. El momento más probable en el que una tortuga sale a desovar es con la pleamar y eso será a la 01:00. Son las 22:30 y Denis nos dice que lo que mejor podemos hacer es tumbarnos y dormir un poco. No veníamos muy preparados, así que nos tiramos como podemos en la arena y buscamos la postura. Se levanta una brisa húmeda y sorprendentemente fría que nos deja tiesos y es que estamos en pantalón y manga corta. Improvisamos un paravientos con un paraguas y dormimos con cierta dignidad. A la 01:00, Denis se levanta, nos sacudimos la arena y lentamente encaramos los 5kms de vuelta en busca de rastros de tortugas que hayan desovado mientras dormíamos. 

Ni rastro del otro grupo y Denis parece extrañado. Según vamos dejando atrás la playa se va haciendo menos probable el encontrar una tortuga. Tampoco encontramos al otro grupo. Denis piensa que se habrán quedado dormidos o estarán pidiendo la documentación a todo el que se acerque a la playa para desanimar a los Tortugueros. Al final llegamos al principio, son las 02:30 de la madrugada, no hemos visto ninguna tortuga, estamos cansados tras el largo día y los 10kms de caminata por la playa y tampoco hemos encontrado al otro grupo. Por si fuera poco Denis no tiene saldo en el móvil. Me ofrezco a llamarles yo pero es que además tiene mal apuntados los números. Finalmente se va a buscarles mientras nosotros nos quedamos dormitando cerca del coche que nos tendrá que llevar de vuelta. 



A las 03:15 apareció con buenas noticias.No solo había encontrado al otro grupo sino que una tortuga lora estaba desovando en la playa. Recorremos otros 2km hasta el lugar y asistimos a una "cesárea". La tortuga iba poniendo huevos y el guarda parques los iba recogiendo. Durante el momento de la puesta, la tortuga está como en trance y no se entera de la maniobra así que finalmente recogen los 98 huevos, la tortuga tapa el nido y tras hacer las fotos de rigor nos dirigimos de vuelta al coche. 

Son las 04:30 cuando entramos en nuestra habitación. ¡Uf! A las 08:00 tenemos que coger un  autobús y aun hay que hacer la mochila. Mañana será duro. Denis lo tiene peor, a las 06:00 entra a trabajar. 

Esto es dedicación. Cansados, pero contentos. Misión cumplida.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

DOMINICAL - UVITA


Hoy llegamos a Uvita, nos dimos un chapuzón en su catarata y nos informamos de las actividades disponibles para el día siguiente. Reservamos la actividad de acompañamiento a guardaparques en su patrulla nocturna para la noche siguiente.

Como el autobús a Uvita salía a las 10.30am nos lo tomamos con calma. A primera hora me di un paseo por la salvaje playa desierta. Estaba preciosa, había muchas aves buscando comida y algunas ardillas en los árboles. Desayunamos en el Tortillas Flats. 

El trayecto a Uvita fue corto (estaba a 17km). Uvita es muy pequeño y está dividido en dos partes: el pueblo, que está en el interior, junto a la carretera general, y la bahía o Uvita playa, a unos 3km de distancia por unos caminos, que es donde está el Parque Nacional Ballenas y algunos negocios turísticos y de restauración.

Nos alojamos en Cabinas Los Laureles, que está en el pueblo. La habitación, correcta, pero el recinto ajardinado, muy agradable. Además tienen un bosque privado por el que se puede pasear (no nos dio tiempo). Éramos los únicos inquilinos. Víctor, el hijo del dueño, nos dio información muy útil de las cosas que se podían hacer por allí, entre otras cosas, visitar la cascada que había a 1km. 

Allá fuimos y nos refrescamos con un chapuzón en una poza sobre la que caía la cascada. Nos dejó como nuevos pues habíamos llegado con bastante calor.

Cenamos en una Soda cercana que nos recomendó Víctor, con apagón incluido debido a la tormenta estruendosa que nos cayó.

martes, 6 de septiembre de 2011

DOMINICAL - HACIENDA BARÚ - DOMINICAL


Hoy visitamos la Hacienda Barú.

Por la noche llovió bastante, pero amaneció un día luminoso, despejado y fresco. A las 6am desayunamos en la playa lo que habíamos comprado el día anterior en el super, y emprendimos la caminata a la Hacienda Barú, que está a 3km del pueblo, por carretera. Llegamos a las 7.30am. 

Con la entrada te dan un plano con los senderos, que recorrimos. Además incluye un mariposario (que vimos) y un jardín de orquídeas (que no vimos).


Estuvimos andando un total de 7h. Hay dos senderos fundamentalmente, uno largo y sencillo (sin desnivel), que pasa por la playa y por un vivero de tortugas, y otro más corto pero rompepiernas, que sube a una colina con un mirador desde el que se divisa Dominical. En total son 7km de senderos por diferentes hábitats como bosque primario, secundario, manglar, pantanos, pastizales y playa. Durante el recorrido, disfrutamos de un grupo de monos capuchino cara blanca que jugaban a bajo nivel, una rana camuflada como una hoja, alguna iguana y algunos pájaros interesantes. Había muchos mosquitos.


Comimos en el mirador y volvimos al pueblo a las 2.30pm, derrengados. Nos dimos una ducha fría y nos quedamos dormidos. Estábamos cansados y habíamos pasado mucho calor. Necesitábamos reponernos.

A las 5pm salimos a cenar. Buscamos un sitio más tranquilo que el Tortilla Flats (que tenía mucho jaleo). Lo encontramos siguiendo el camino paralelo a la playa, en el otro extremo, el Cocos, donde nos tomamos una sopa de pescado con arroz y verduras riquísima. Además de la consabida Imperial y el batido de frutas. Utilizamos el wifi y disfrutamos del anochecer y de un buen aguacero.

lunes, 5 de septiembre de 2011

QUEPOS - DOMINICAL


Llegamos a Dominical y disfrutamos de la playa y el pueblo.

Cogimos el autobús de las 9.30 a Dominical a donde llegamos a las 11am. Nos alojamos en el Hotel San Clemente (25$). Un cabina bastante cutre, pero frente a la playa y con vistas al mar, en un sitio tranquilo. Nos dio buen rollo. Éramos los únicos inquilinos. Dominical es un pueblo muy pequeño y tranquilo. Estaba adormilado, con varios negocios cerrados y muy poca gente, seguramente por ser temporada baja. Está muy enfocado a los surferos y tiene un aire un tanto destartalado. La playa me pareció espectacular de grande y salvaje, con unas rugientes olas de impresión. Nos gustó.


El resto del día lo pasamos holgazaneando y disfrutando de la paz y el relax del lugar. Estuvimos conectados al wifi del restaurente del Tortilla Flats, al lado de nuestro alojamiento, y picoteamos unos entrantes de ceviche y guacamole, con limonada y cerveza.

Sobre las 4am dimos un paseo por el pueblo y la playa. Yo intenté bañarme en el mar, pero me fue imposible. Las olas, además de grandes, tenían mucha fuerza, y la resaca tiraba de mi hacia adentro. Además en esa zona había cantos rodados en el suelo que me golpeaban los pies... Había intrépidos surfistas cabalgando las olas. 

Para terminar vimos un precioso atardecer.

domingo, 4 de septiembre de 2011

QUEPOS - MANUEL ANTONIO - QUEPOS


Visitamos el Parque Nacional Manuel Antonio y languidecimos por la tarde en la playa del pueblo.

A las 7.30am cogimos un autobús a Manuel Antonio donde desayunamos en el único sitio que encontramos abierto. Entramos en el Parque Nacional Manuel Antonio cuando abrió a las 8am. Nos pareció que el mayor atractivo del parque, para gran parte de los visitantes, son las playas, especialmente la más grande que tiene merendero, agua potable y duchas... En la entrada no te dan planos de los senderos, aunque están indicados en paneles.


El bosque nos recordó al de Carara, pero sin esos árboles tan espectaculares, aunque para compensar tiene playas preciosas. Vimos varios aguties y un coatí muy confiado que se acercó y me olisqueó, a mi y a mi mochila, seguramente buscaba comida. También vimos una tortuga en un riachuelo, perfectamente camuflada: parecía la mitad de un coco y cuando la cogimos, se escondió en su caparazón por entero, cerrando unas tapitas en la parte de abajo. Vimos un perezoso moviéndose muy lentamente en las ramas bajas de un árbol. Nos hizo mucha ilusión porque es realmente difícil, a pesar de la cantidad que debe haber. Y finalmente estuvimos observando cómo unos basiliscos (lagartos jesucristo) se daban carreras sobre la superficie de una charca (en el merendero de la playa).


Después de la caminata, descansamos en la playa grande, leyendo, bañándonos y disfrutando del entorno. A Vic le hicieron una entrevista, micrófono en mano, sobre el parque, para un programa de TV nacional.

A las 3.30pm, ya en el pueblo de Manuel Antonio, nos comimos unos casados en el Café del Mar, que está en la playa y disfrutamos el resto de la tarde de la lectura, las vistas, la música soul y el atardecer. Suuuuper agradable :)

Cuando llegamos al hotel, nos sorprendió ver que nos habían recogido la ropa de la colada, que habíamos dejado tendida, y nos la habían dejado doblada en el banco del balcón. Además ¡nos habían hecho la cama!

Aunque toda la noche había llovido, el día de hoy fue radiante.

sábado, 3 de septiembre de 2011

SANTA ELENA - CARARA - QUEPOS


Visitamos el Parque Nacional de Carara y llegamos a Quepos.

Cogimos el autobús de las 6am a Puntarenas y allí, tras un agradable desayuno en la cafetería de la estación, salimos en otro autobús a las 11am al Parque Nacional Carara

Nos bajamos en frente del parque, aunque esa no era la idea inicial. Lo que pretendíamos era bajarnos en Cabinas Cocodrilo, donde pensábamos alojarnos, y ver de paso los cocodrilos bajo el puente sobre el río Tárcoles. Pero nos lo pasamos y terminamos directamente en el Parque Carara, así que tuvimos que decidir qué haciamos: si dar una vuelta por allí, o desandar los 3km que nos separaban de las cabinas en ese momento y luego volver al parque... Finalmente decidimos dar una vuelta por el parque y continuar adelante. Me dio pena no haber visto los cocodrilos, que deben ser espectaculares y fáciles de divisar, pero bueno, a lo largo del viaje hemos visto cocodrilos salvajes en varias ocasiones (aunque seguro que no tan grandes como prometían estos). Dejamos las mochilas en la oficina del parque, aunque no estaba permitido. Pero el chico que nos atendió debió apiadarse de nosotros con las pintas que llevábamos y lo acalorados que estábamos.


En la explanada que hay a la entrada del parque, junto a la carretera, había un montón de iguanas tomando el sol o paciendo. Eran las primeras que veíamos. La oficina del parque está subiendo un camino de tierra a la derecha (el que baja a la derecha es el inicio de los senderos).

En la oficina nos dieron un plano con los senderos, que discurren a la sombra. La fisonomía del paisaje es diferente a los bosques que hemos visto hasta ahora. Había más visibilidad entre la maleza pues la vegetación no era tan intensa ni apretada, pero si sombría. Gracias a eso, durante todo el paseo vimos varios agutís. Y nada más comenzar se nos cruzó un coatí por el sendero, que pareció ni mirarnos. Lo que no vimos son guacamayos que al parecer, son las estrellas del parque (los vimos después muy lejos, fuera del parque mientras esperábamos el autobús).

Nos impresionaron unos cuantos árboles enormes y con unas formas incleíbles.

A las 3.30pm cogimos un autobús a Quepos, que paramos en la carretera, frente al parque, donde llegamos a las 5.30pm. Nos alojamos en el Hotel Ceciliano, que nos pareció correcto. El pueblo no nos pareció acogedor, demasiado caro y enfocado al turismo. No se si hubiera sido mejor alojarnos en el pueblo de Manuel Antonio, pero según la guía, los alojamientos más baratos, cerca del Parque Nacional Manuel Antonio, estaban en Quepos...