Cogimos un ferry a Central, en la Isla, y de allí el autobús 260 a Stanley. El mejor sitio es arriba, a la derecha, para disfrutar de las vistas del trayecto que duró 1h.
Stanley es un pueblo, al otro lado de la Isla de Hong Kong, donde la gente va a la playa y que tiene un mercadillo para turistas, que no es gran cosa: ni el pueblo, ni la playa ni el mercadillo.
Por la tarde, de vuelta en Hong Kong, visitamos una zona con pátina, con viejos edificios y callejones viejos, con tiendas de artesanos y negocios populares. Vimos un bonito templo taoista y callejeamos a pie y en tranvía.
Por la noche subimos al Pico Victoria en funicular (esperamos una buena cola, aunque fue peor para bajar) y disfrutamos de las vistas de la ciudad iluminada, desde una nueva perspectiva.
CONSEJOS:
Para disfrutar de la vista panorámica desde el Pico Victoria, sal del centro comercial donde te deja el funicular, pues es una trampa para turistas que te lleva a una azotea donde tienes que pagar. Fuera hay un mirador donde se ve toda la ciudad, desde la calle.
Para disfrutar de la vista panorámica desde el Pico Victoria, sal del centro comercial donde te deja el funicular, pues es una trampa para turistas que te lleva a una azotea donde tienes que pagar. Fuera hay un mirador donde se ve toda la ciudad, desde la calle.
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